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domingo, 7 de septiembre de 2014

OPERACION TIFON LA BATALLA MAS GRANDE DE LA HISTORIA


CURIOSIDADES:



Hablando con un historiador amigo me contó que Hitler dijo “Hoy comienza la última gran batalla decisiva de este año. En ella destruiremos al enemigo y , también, a Inglaterra, la instigadora de este conflicto. Así estamos eliminando el peligro que ha amenazado a Alemania y a Europa desde el tiempo de los hunos y las invasiones mongolas.” . Esta proclama fue dado por Hitler el 29 de septiembre de 1941 a las tropas que participarían en el inicio de lo que se denominó la Operación Tifón, una de la más grandes de la guerra, cuyo objetivo era la toma de Moscú. 



MAPA DE LA BATALLA TIFON 11 DE AGOSTO REALIZADO POR EL GENERAL HADER

            Dice el Mariscal Von Bock: “Hace un tiempo se me fue encomendado una misión y a mi grupo de ejércitos del centro, y por fin, puedo decir que tengo listo el plan de ataque que arroja la división en tres frentes, que avanzando en forma de pinza, acabarán cercando y tomando Moscú. Desde el norte de Smolenko atacará el noveno ejército, del general Strauss; con el tercer panzergrouppe, del general Hoth, permitirá romper el frente ruso y despejar la carretera de Smolensko a Moscú. Por el centro convenimos que el cuarto ejército, del general kluge junto al cuarto Panzergruppe, del general Hoeppener, harán lo mismo entre Roslavl a Moscú, donde convergerán con las fuerzas anteriores rodeando a los soviéticos en Viazma. “

“ Lo que planeamos por el sur es lo siguiente, el segundo ejército, del general Von Weichs, deberá romper la línea defensiva del río Desna, y el segundo panzergruppe, del general Guderian, se unirá con aquél para realizar un envolvente al enemigo en Briansk. Hemos estimado que los flancos del Grupo de ejército del centro quedarán cubiertos por los grupos del ejército del Norte y el del Sur, que irán avanzando hasta los lagos de Ostashkov y Oboyan respectivamente.”

“Para ello contamos con un millón de hombres, que serán encuadrados en 44 divisiones de infantería, 14 blindadas, 8 de infantería motorizada y una de caballería. Dispondremos de 1.700 carros de combate, 19.500 cañones de distinto calibre y 950 aviones de la II y VIII Fliegerkorps de la segunda Luftlotte del mariscal Kesselring.”



 
VON BOCK


Por su parte El estado mayor soviético había establecido una serie de líneas defensivas en forma de erizo entre Roslavl, Viazma y Briansk, que aprovecharán la barrera natural de los ríos Desna y Dnieper. 

Un viejo soldado jubilado nos contó que en torno a Viazma, hasta seis de los ejércitos ( 19, 24, 29, 30, 32 y 43) del frente Occidental y de Reserva:  hasta 55 divisiones bajo el mando del general Timoshenko,  cerraban la carretera Smolensko – Moscú. Nos enteramos por otro historiador que al sur, en el Desna, se dispusieron tres ejércitos del frente de Briansk ( 50, 3 y 13); unas treinta divisiones bajo el mando del general Eremenko. Nos añade también “Las cifras de la infantería soviética eran parecidas a las alemanas, pero sus medios de combate, aviones, artillería y carros se estimaban la mitad.”

El mariscal Von Bock dejó escrito sus meditaciones en ese punto “Nuestro ejército del centro no lo veo en su mejor momento… desde que iniciamos la operación barbarrojoa se ha comportado con valentía y arrojo en conquistar el este por la gloria del führer. Hemos conseguido acabar con 28 divisiones soviéticas y reducida prácticamente a la mitad las 70 restantes, pero mis hombres están agotados, no han podido disfrutar de permisos. Tenemos un frente abierto de unos 800 kilómetros y a nuestras unidades les falta medios humanos y militares, por haber caído en combate, y porqué hemos cedido recursos a los ejércitos de la campaña báltica y Ucraniana. Cada vez nos hemos adentrado más y más, estamos lejos de nuestras bases logísticas  y esto está dificultando los suministros. Y la condenada resistencia que estamos teniendo en Smolensko nos obliga a parar y retrasar el asalto a Moscú.”. Tiempo después continúa.

“Hoy es el 26 de septiembre de 1941 y tenemos asegurada Smolensko, podemos dar luz verde al inicio de la operación Tifón. Para dentro de cuatro días empezaremos a avanzar por el flanco sur quince divisiones , diez de ellas motorizadas, del segundo ejército y la segunda Panzergruppe. “
Lo que nos cuenta relatos de supervivientes viene a confluir en lo siguiente: “Al otro lado del rio Desna, el 13º ejército soviético sufrió una ofensiva. En los alrededores boscosos de Hilchichi y del riío Bychiha hubo muy duros combates, y los soviéticos no mostraron mucha coordinación en su despliegue. De hecho, una treintena de carros de combate alemanes se abrieron paso por Komaritchi, y sobre unas doce horas más o menos, otros 150 irrumpieron en Sevsk, rompiendo el frente ruso.”. Mientras tanto, el general Ermakov ordenó mantener las posiciones de las divisiones de infantería 169 y la segunda guardia, y las brigadas blindadas 121 y 150, para su sacrificio y así poder reagrupar las fuerzas de Briansk. Cuentan los supervivientes “fuimos desbordados por las divisiones alemanas a pesar a la feroz resistencia”. 

“Al día siguiente, vimos como el segundo ejército alemán superaba el flanco meridional del 50 ejército, mientras por el sur de dónde nos encontramos avanzaban los panzer de Guderian que nos embolsaron en Briansk. Intentamos retirarnos al otro lado del río con la cobertura del primer cuerpo de guardia del General Leljushenko, pero los alemanes nos cerraron el paso. Allí, junto al río, hubo combates encarnizados en dónde saltaban los miembros desmembrados de soldados que teñían de rojo el agua.

CONTRATAQUES

Nos cuenta otro soldado  de guerra en aquél entonces: “Ese dos de octubre, nosotros los de la 24 division panzer atacamos Orel y progresamos hasta Tula, mientras la 47 lo hacía en dirección de Karachev, donde, con el tiempo me enteré, el general Rejtera les hizo frente con sólo 20 blindados y los fusileros de la División 194. Conseguimos tomar con sangre, sudor y lágrimas tanto Karachev como Briansk el 5 de octubre.”

Ese día dos de octubre el mariscal Von Bock ordenó “que los restantes cuerpos del ejército del centro se sumen a la ofensiva. El noveno ejército avanzará por la orilla norte del Dnieper. Por el sur lo haga, el tercer y cuarto Panzergruppe en dirección a Viazma. Que cuatro divisiones de los ejércitos 19 y 30”. 

Supervivientes de ambos bandos cuentan lo siguiente al respecto “hasta 415 carros de combate les salieron al frente, pero eran duras de pelar las doce divisiones alemanas que contaban además con cobertura aérea lo que les daba una superioridad numérica, a pesar de esto, los alemanes pudieron ser contenidos durante tres días de durísimos combates.” . Nos relata el soldado jubilado Petrov “Nos atrincheramos tras formaciones de roca baja que usábamos a forma de trinchera alta a cubierto de fuego enemigo, así como cómo fosas cavadas desde dónde disparábamos la munición. Les dimos duros a los alemanes, aunque estos iban avanzando y causando bajas por todos los lados. En un intento desesperado fuimos ordenados mi grupo de la infantería, también vimos que hacía lo mismo integrantes de la brigada 127 a campo abierto en una acción desesperada, expuestos al fuego artillero y aéreo, entre ruido ensordecedor de metralla, bombas y avión. Vi a mi amigo Antionov caer al suelo tras recibir un impacto de roca desgajada por la explosión de una bomba aérea en los alrededores, perforándoles la cavidad torácica y dejando sus vísceras al descubierto, imagen que no olvidaré mientras viva.”

Nuestro amigo historiador nos relata que el día 4 de octubre, unidades del cuarto Panzergruppe y del cuarto ejército alemán acosarían por el este y el norte los flancos del 43 y 32 ejército soviético y se situarían en la línea Spas- Demensk – Yelny, donde se librarían nuevos combates entre blindados. En este punto la superioridad alemana es elocuente; 17 divisiones alemanas contra 5 soviéticas. Las líneas soviéticas se rompen y eso pone en apuros a los ejércitos 24 y 43, amenazados por el sur, mientras que el 30, 29, 19 y 32 son desbordados por ambos flancos. Al día siguiente, el cuarto panzergruppe destroza tres divisiones soviéticas y toma Zhizdra amenazando la retaguardia del 50 ejército soviético.


750.000 SOVIÉTICOS EMBOLSADOS

VIMOS como en la noche del 6 de octubre, unidades del frete occidental soviético intentaba retirarse para establecer una línea defensiva en el Dnieper. Pero observamos que a retirada fue caótica, seguramente por falta de comunicación entre las unidades. Las divisiones 89 y 91 debieron sufrir cuantiosas bajas en su retirada al no contar con cobertura artillera. Mientras que la 45 división de caballería, nos enteramos que lo hizo sin el permiso del mando del 19 ejército facilitando que los alemanes avanzaran por un hueco abierto y cerrasen la pinza. El sacrificio y aniquilación de las unidades enteras de las divisiones 24, 897 y 162 permitió que algunas escaparan del cerco. Hubo un contraataque frontal DEL GENERAL Boldin con dos divisiones de fusileros y unos 300 carros en lucha por cada palmo de terreno. Pero se recuerda que al día siguiente, en el Viazma confluyeron la 56 división Panzer, por el norte, y la 40 y 46, desde el sur, que iban a impedir una retirada con éxito.

Para el 7 de octubre se consiguió el cierre de las bolsas de Viazma y Briansk donde iban a quedar atrapados unos 750.000 soldados soviéticos. Pero bravamente no se rindieron, sino que Von Bock mandó enviar, por lo que se supo, hasta veintiocho divisiones, en lugar de seis previstas, para sofocar la resistencia que en la retaguardia, dando lugar a menos efectivos para la ofensiva contra Moscú.



MAPA DE LA BOLSA DE BRIANSK

En mal hora, las alas de los ejércitos segundo y cuarto llevaron su avance a través de la brecha abierta hacia Sujinichi y Yujinov, con lo que tomaron Ulinov y un estratégico puente sobre el rio Ugra estableciendo una cabeza de puente en el mismo.

Por lo que sabemos, el avance fue rápido hasta el día 8 de octubre, al iniciarse la persecución de las tropas soviéticas en retirada, de repente unas lluvias torrenciales convirtieron los caminos y campos en cenagales no transitables. 

En paralelo el 10 de octubre, en una oficina bien iluminada pero mal ventilada, Stalin se dirige hacia un joven general, Georgy Zhukov, jefe del frente oeste, que defendía Moscú. Este general que se hizo un nombre al vencer a los japoneses en la frontera de Mongolia. “La situación es extremadamente grave: los alemanes tienen abiertos todos los accesos a Moscú. Nuestra única ventaja, si así se puede llamar, es que nuestras tropas siguen combatiendo. Esta resistencia se muestra espontánea, de los soldados soviéticos que entretienen a los soldados alemanes, que de otra forma, hubiesen tenido el camino abierto a la capital”. Zhukov le contestó a ello. – “Ahora están habiendo lluvias, es un elemento a nuestro favor, podemos aprovechar el momento para crear una nueva línea, aprovechando que el enemigo tiene problemas de movilidad sobre el terreno, una nueva línea… como digo, entre Kalinin y Orel con eje en Mozhaisk para reagrupar nuestras unidades y reforzarlas con tropas de refresco siberianas. Creo que concentrando en esa línea a catorce unidades de infantería, 16 brigadas de carros de combate provistas de modernos tanques T – 34 y 40 regimientos de artillería convertiremos a Mozhaisk en nuestro último bastión defensivo antes de Moscú. Si aprovechamos esta oportunidad lograremos vencer al enemigo, nuestro ardor y pundonor y la defensa de la patria harán el resto”. Stalin le miró con orgullo y se sintió como la mirada feroz y atrevida de Zhukov atravesaba su faz penetrando vigorosamente hasta su cerebro y se embutió de un coraje el cuál creía perdido en esos días. Bramó con aspereza y seguridad “Así se hará”. 




ZHUKOV

Zhukov habló por teléfono con el general Rokossvski del 16 ejército al que encomendó la defensa de Volokolamsk; al general Goluvev de la 43, Maloyaroslavets; al general Leljusenko del 5, Mozhaisk; al 49 del general Zacharkin, Kaluga y al 33 del general Efremov, Naro – Fominsk.

Zhukov lo que hizo es dividir Moscú en dos sectores y la dotó de tres anillos concéntricos de posiciones defensivas. Mandó llenar las calles de zanjas, casamatas, alambradas y minas para contener a los blindados. Dio órdenes para que los civiles y dictó órdenes disciplinarias que fueron aplicadas expeditivamente por el NKVD en el frente. 

Así, se vió entrar a la segunda división SS Das Reich en Gshatsk, después de librar duros combates en los que sufrió numerosas bajas, en las calles había muchos cadáveres, ejecutados por derrotistas. Se impuso un espíritu de terror promovido por el NKVD en todos los frentes y resultó una palanca para que muchos soldados soviéticos se lanzaran en una resistencia suicida, que más da si no nos mata el enemigo, lo hará el “amigo”. Con este nuevo espíritu de lucha los soviéticos nos hicimos fuertes en Gshatsk, pero desgraciadamente nos llegó la derrota y fuimos superados por el regimiento Der Führer de la Das Reich.

El día 14 de octubre cesó toda resistencia de la bolsa de Viazma, gastamos toda la munición. Las lluvias remitieron, se heló el barro, lo que permitió a Von Bock dar la orden de proseguir con la ofensiva. De esta forma, el 2º Panzergruppe avanzó por el sur, pero les dimos caña en Mtsensk, en el río Oka, donde los blindados dirigidos por el coronel Katukov dieron buena cuenta de su valentía atacando de frente abriendo fuego, repentinamente se retiraban para cargar por otro franco a continuación, desde donde disparaban a cubierto y se desplazaban a otro lugar para repetir la operación, lo que permitía al enemigo tener sus líneas descolocadas. Su estrategia permitió la contención alemana durante una semana destruyendo treinta carros enemigos.

LOS REFUERZOS LLEGAN DE SIBERIA

El segundo ejército avanzaba hacía Mozhaisk, al mismo tiempo, el 4º avanzaba hacía la línea de Naro – Fomisnk – Volokolamsk. Zhukov mandó resistir bajo cualquier concepto en la línea de Mozaisk para dar tiempo a la llegada de los refuerzos de Siberia. Borodino iba a ser escenario de una batalla despiadada entre las dos partes, el Das Reich y los siberianos de 32 división del coronel Polosuchin con sus T – 34, que eran mejores que los Panzer III en blindaje y potencia de fuego. Su blindaje resistía los impactos de los cazacarros. La única forma de destruirlos era adherir una bomba a su paso o disparando en su parte trasera.



LOS T 34 APARECEN POR PRIMERA VEZ EN EL CONFLICTO

En Volokolamsk, la 316 división del general Panfilov resistió los ataques los blindados alemanes hasta que quedó reducida a un centenar de hombres. Algunos se comportaron de forma heroíca, veintiocho de ellos, armados con cócteles molotov, destruyeron 18 carros en apenas cuatro horas. Solo sobrevivieron cinco.

Paralelamente, en Otyakova el regimiento Deutschland fue sorprendido por dos batallones siberianos de infantería que se lanzaron sobre sus ametralladoras. Sin poder tomar sus posiciones, pero debilitando sus líneas. El 15 de octubre, el regimiento Der Führer consiguió tomar Borodino y tres días después, el resto de la división se hizo del cruce de caminos de Mozhaisk. El precio a pagar por Das Reich fue elevado, dirigiendo el peso de la Operación Tifón, teniendo más de 7000 bajas, entre ellas su general, Hausser.



INFANTERÍA ALEMANA Y CARROS COMBATES LUCHAN A LAS PUERTAS DE MOSCÚ

Tras Mozhaisk, cayeron Kaluga, Volokolamsk y Lalinin. Si bien, el general Konev al frente de los ejércitos 22, 29, 30 y 31 realizó un contraataque al noveno ejército alemán y el 3º Panzergruppe en Kalinin para impedir el control de esta ciudad estableciendo una cabeza de puente en la orilla izquierda del Volga.

Dada la situación, Stalin decretó el 19 de octubre el estado de sitio en Moscú. Al día siguiente, cayó la resistencia de Briansk, aunque algunas unidades lograron escapar después de sufrir 19.000 bajas en Bogorodiskoe, y prosiguieron su lucha en los bosques entre las líneas de abastecimiento alemanas. 

Los alemanes habían cumplido el avance sobre el terreno de dos terceras partes de lo previsto y eliminando por el camino a 8 ejércitos soviéticos, capturado o destruido 1242 carros de combate, 5412 cañones y realizado casi 700.000 prisioneros, y más de 300.000 muertos. Pero en su inventario faltaban el tercio de sus blindados y el tercio de sus hombres.

Por fortuna para la madre Rusia, a finales de Octubre cayeron unas inesperadas nevadas y los vientos polares paralizaron la ofensiva. Los motores de los vehículos no estaban preparados para estos frios. Los aviones no pudieron despegar y para impedir que dejasen de funcionar sus motores debían estar en funcionamiento al ralentí, escaseando el combustible entonces. Las tropas alemanas iban vestidas con ropaje más apropiado para temperaturas de entre tiempo en el mejor de los casos, lo cual afectaba a su eficiencia y a su moral frente a los soviéticos que resistían con más ardor mientras ellos se acercaban a Moscú controlando las carreteras y accesos en tren a la misma.

En el cuartel general de Hitler, había optimismo con las últimas victorias pero también se estaba levantando una atmosfera de preocupación debido a que las bajas entre sus propias filas eran muy altas y las pérdidas de material blindado, espeluznantes. Guderian, disponía de 50 blindados, de 350 que poseía hace cinco semanas. Algunos generales recomendaron suspender operaciones y fortificar la posición buscando las mejores líneas para el invierno. Pero Hitler en su cuartel bramó : - “Sobre el hielo vamos a marchar mejor que nunca, como sobre el asfalto.” El mariscal Erich Von Manstein lo vio de esta forma : - “Hitler se encuentra entre la espalda y la pared. Creía que había derrotado al ejército soviético, pero sabe que Stalin podría superar la crisis si se le concede dos o tres meses de plazo para reorganizar y rearmar con el material que ya le están suministrando los aliados. Nosotros, estamos muy dispersos, a centenares de kilómetros de nuestras bases y soportar el invierno en aquella zona será extremadamente difícil. Por todo ello Hitler ha decidido jugarse su última carta… nos condena a avanzar…”. Y Guderian a esto dice: - “en esos días, veo a algunos colegas releyendo un triste relato de la expedición napoleónica escrito por Coulaincourt”.


VON BOCK PIDE REPLEGARSE

Así estaban las cosas, hasta el día 15 de noviembre, Von Bock no pudo reanudar la ofensiva. El asalto final estaría compuesto de 800.000 hombres, 10.000 cañones, 1.000 carros y unos 600 aviones. Zhukov disponía de 28 divisiones, muchas de refresco con un total de 720.000 hombres, 5.700 cañones, 720 carros de combate y 1.170 aviones. El aire era soviético. Aunque, el día 25 de noviembre el 4º ejército ocupó Klin y tres días después cruzó el Volga situándose a 20 kilómetros de Moscú. El ala derecha de 9º ejército llegó a las cercanías de la presa del Volga, y la 7º panzerdivision del general Manteuffel estableció una cabeza de puente al otro lado del rio a pesar que la bridada 50 del teniente coronel Rjanov no les daba tregua. El tercer panzeergruppe alcanzó Krasnaia Poliana y el canal de Moscú la siberiana 78 división. En el sur, los panzer de Gudorian, con la división Grossdeutschland en la cabeza, atravesaban el río Oka, y combatían en Tula contra el 50 ejército del general Boldin, y seguían hasta Gorlovo – Mijailov.



MAPA DE LA REGION DE TULA

Viendo como avanzaban los alemanes, el general Stepanov le comentó al camarara Stalin: - “Camarada secretario general, le sugiero abandonar Moscú con su cuartel general para seguir la guerra dirigiendo la guerra retirado más a retaguardia”. Indignado, Stalin respondió a su interlocutor: - “Camarada, ¿tiene palas?”. – “Si, hay palas ¿Qué quiere que hagamos con ellas?. –“vayan cavando tumbas. La stavka no abandona Moscú, yo no me muevo de Moscú y el Estado Mayor de Zhukov no se mueve de aquí.”


TROPAS ALEMANAS EN RETIRADA TRAS LA OPERACIÓN TIFON

A pesar que algunas unidades de la Wehrmacht entraron en Moscú en sus suburbios, las tropas alemanas se encontraban con pocas fuerzas y dispersadas en un radio de 1000 kilómetros. Sin cobertura aérea y con escasos medios y munición. Además, las temperaturas alcanzaban unos 30 grados bajo cero y en los últimos 20 días habían tenido como 155.000 bajas, 800 carros y 300 piezas de artillería, y no había posibilidad de reponerlos. Ante esto, el 1 de diciembre, Von Bock dio la orden de retirar las 67 divisiones operativas tras la línea Istra – Klin y el Don para pasar el invierno. Finalmente, el día 5 de diciembre Hitler dio el visto bueno, cosa que fue aprovechada para que Zhukov lanzara una enorme contraofensiva que hizo que los alemanes se retirasen prematuramente, abandonando armamento y heridos sobre el terreno. De esta forma la guerra cambiaba de rumbo.



BIBLIOGRAFÍA:

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operacion barbarroja i: la invasion de rusia-robert kirchubel-9788493974886

OPERACION BARBARROJA I: LA INVASIÓN DE RUSIA (En papel) 
 
ROBERT KIRCHUBEL
 
  • Nº de páginas: 92 págs.
  • Encuadernación: Tapa dura
  • Editoral: RBA LIBROS
  • Lengua: CASTELLANO
  • ISBN: 9788493974886

La operación Barbarroja, el ataque por sorpresa alemán a la Unión Soviética en junio de 1941, tenía comofin nada menos que la destrucción completa de la Rusia comunista. Este libro se centra en el mariscal de campo VonRundstedt y su Grupo de Ejército Sur, que tenía como misión la captura de Ucrania y Crimea. Sus 46 division es y suúnico Grupo Panzer se encontraron con la feroz resistencia de las unidades mejor equipadas, entrenadas y mandadas delEjército Rojo, pero al final lograron destruir los Ejércitos 6 y 12 soviéticos en Uman e infligir otras 600.000 bajasen Kiev. En este primer volumen de los tres en que se repasa la Operación Barbarroja, se examina en detalle el avancede Von Rundstedt durante cinco meses hasta Rostov.


 
 
LA GRAN DERROTA DE HITLER (En papel)
 
 PAUL ADAIR , TEMPUS, 2012
 
ISBN 9788492567416
(
  • Nº de páginas: 256 págs.
  • Encuadernación: Tapa blanda bolsillo
  • Editoral: TEMPUS
  • Lengua: CASTELLANO
  • ISBN: 9788492567416


El duelo a muerte entre la Alemania nazi y la Unión Soviética ha despertado el interés y la fascinación de todos los interesados por la Historia Militar. Pero la casi totalidad de la bibliografía existente se ha centrado en el análisis de la Operación Barbarroja (1941) y la Batalla de Stalingrado (1942-43), llegando a lo su mo, hasta la Batalla de Kursk (1943). Sin embargo, la trascendental Operación Bagration, desarrollada en el verano de 1944, por la que el Ejército Rojo consiguió expulsar a las tropas de Hitler de su territorio, permanece casi desconocida. Esta colosal ofensiva soviética, en la que participaron casi dos millones de soldados, causaría a la Wehrmacht más bajas que en Stalingrado y dejaría encauzado el posterior avance sobre Berlín, pero de forma incomprensible, ha sido pasada por alto por la mayoría de historiadores.