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sábado, 30 de agosto de 2014

EL COMUNERO JUAN DE PADILLA ANTE JUANA LA LOCA

CURIOSIDADES:



Parte de Castilla se alzó contra Carlos I, debido a ciertos aspectos económicos y haber colocado a extranjeros en puestos rectores del país, los comuneros se fijaron en la reina Doña Juana la Loca, madre del monarca, y a ella acudieron, a Tordesillas, el 20 de agosto de 1520. A continuación se reproduce un acta notarial del evento donde se nos informa de la breve entrevista entre un jefe comunero, Juan de Padilla, y la reina.

Yo, Alonso de Balboa, escribano de sus majestades, y del número de la Villa de Tordesillas por el notario de Santa Clara de la dicha villa, por la presente, doy fe que en veinte y tres días del mes de agosto de mil y quinientos y veinte años, estando en el Palacio Real de la dicha villa ante la muy alta y muy poderosa la Reina Doña Juana nuestra señora, y estando ahí presente el Marques de Denia y Fray Juan de Ávila, confesor de Su Alteza, y el Licenciado Bernaldino de Castro, teniente Corregidor de la dicha villa, y Fernando de Vega y Sancho Vázquez de Cepeda, y Ramón de Vega y Antonio de Vega regidores, y Bartolomé de Zamora procurador general de dicha villa, y otras muchas personas de dicha villa y Corte de Su Alteza; el dicho Bernaldino de Castro, teniente de Corregidor, or acuerdo del Regimiento y Comunidad de la dicha villa dijo a Su Alteza muchas cosas acaecidas en sus reinos después que el Rey Católico murió, a las cuales Su Alteza respondió y dijo que le llamasen al Obispo de Málaga su capellán mayor, y a los licenciados Polanco y Zapata y Aguirre, que quería hablar y platicar con ellos y que ella proveería en ello. Fuele pedida una cédula y que la firmase para llamar a los sobredichos, y Su Alteza no la quiso firmar, y dijo y mandó a Ochoa de Holanda que los fuese a llamar, y el dicho teniente pidióle por testimonio, de lo cual fueron testigos Alonso Seco y Pero Escudero, y otros muchos vecinos de la dicha Villa, y yo el escribano Alonso Martín de Balboa, escribano y notario público, sobre dicho fui presente a esto que dicho es, en uno con los dichos testigos y los hice escribir, y por ende aquí este mío signo que es atal en testimonios de verdad. Alonso Martín de Balboa.



PALACIO DE TORDESILLAS, ACTUAL CONVENTO DE SANTA CLARA DONDE LA REINA JUANA RECIBIÓ AL COMUNERO


Para el obispo de Cuenca e los Licenciados Zapata, Polanco, Aguirre, magníficos señores:

Hoy se levantó el pueblo de Tordesillas con apellido que querían ver su Reina, lo cual no se pudo impedir ni remediar, que no se hiciese, porque el pueblo lo pedía. Disputándose ciertas personas que la hablasen, suplicáronle por una cédula después de dicho todo lo que el pueblo pidió. Respondió que le placía de darle porque le llamasen al Obispo de Málaga su capellán mayor y los Licenciados Zapata, Polanco y Aguirre mandó que se escribiese una cédula para Vuestra Señoría, y mercedes, la cual lleva Ochoa de Holanda suplicámosle muy afectuosamente que la firmase, no lo pudimos acabar con su Alteza, salvo que formaría la cédula que Vuestra Señoría y mercedes ordenasen, suplicamos a Vuestra Señoría y mercedes que vengan solos, y no traigan otra gente ninguna, porque sería escándalo, y porque lo sentiría mejor que nosotros lo decimos. No alargamos mas salvo que se tomó por testimonio lo que Su Alteza mandó ante dos escribanos. Nuestro señor sus magníficas personas con mayor estado y rentas guarde y prospere, de Tordesillas, a 23 de agosto de 1520 años. El testimonio se tomó ante el escribano de Yuso escrito y ante Ochoa de Holanda. Por mandato y acuerdo de los señores Concejo, Justicia y Regidores de la Villa de Tordesillas. Alonso Martín de Balboa.


TESTIMONIO DE LA PLÁTICA QUE JUAN DE PADILLA... CON LA REINA DOÑA JUANA


Este es traslado bien y fielmente sacado de una escritura de cierta plática que pasaron los capitanes del ejército y gente de las ciudades de Toledo y Segovia y Villa de Madrid con la Reina Doña Juana, nuestra señora, y Su Alteza con ellos, en la villa de Tordesillas, escrito en papel y signado de dos notarios públicos, según por ella parecía su tenor, de la cual es esta que se sigue.



RETRATO DE LA REINA JUANA LA LOCA. OBRA DEL MAESTRO DE LA LEYENDA DE SANTA CATALINA. ESCUELA FLAMENCA


Notorio y manifiesto sea a todos los que la presente vieren, como en la Villa de Tordesillas, miércoles, veinte y nueve días del mes de agosto, año del Nacimiento de Nuestro Salvador Jesucristo, de mil quinientos y veinte años, en presencia de nos, Alonso Rodríguez de Palma, escribano de Sus Majestades, en la su Corte y en todos los sus reinos y señoríos, y escribano público de los del número de la dicha villa de Tordesillas por el Monasterio de Santa Clara la Real, de la dicha Villa, y el bachiller Christobal de Camañas, pronotario apostólico y notario apostólico e imperial y los testigo de Yuso escritos, la muy alta y muy poderosa Reina Doña Juana, nuestra señora, enlas casas de sus palacios de la dicha villa, a unos corredores de los dichos palacios, que salen sobre la plaza aquesta ante las puertas de ellos, mirando de los dichos corredores los ejércitos de las gentes de pie y de caballo que venian de Juan de Padilla, capitán general del ejército de la muy noble, muy leal ciudad de Toledo, y del ejército de Juan Bravo, capitán general de la muy noble y muy leal ciudad de Segovia, y del ejército de Juan de Zapata, capitán general de la noble Villa de Madrid, los cuales dichos ejércitos pasaban por la dicha plaza delante de los corredores del dicho palacio, y su Majestad los miraba de ellos, y llegando dichos capitanes, todos y cada uno de ellos hicieron la reverencia y acatamiento debido a Su Alteza, y Su Majestad en persona les hizo señas con la mano, por la cual manifiestamente pareció mandarles subir adonde Su Alteza estaba, y luego los dichos capitanes generales, obedeciendo el dicho mandamiento de Su Majestad, juntamente con Hernando de Ayala y Antonio Téllez de Guzmán, Y Pedro López de Ayala, y Diego Serrano, y Pedro de Aguirre, y Alonso Quiles, y Luis Zapata e Cisneros, todos capitanes de la gente de dichos ejércitos entraron en el dicho palacio y se apearon, y subieron a donde Su Majestad estaba, y las rodillas en el suelo, se presentaron ante Su Alteza y le pidieron la mano, y Su Alteza los recibió benigna y alegremente,  y luego el dicho Juan de Padilla, las rodillas en el suelo, por si y en nombre de los dichos ejércitos y capitanes de ellos, hizo relación de la causa de su venida largamente y entre muchas palabras y razones habló a Su Alteza, dijo como ellos venían a besar las manos a Su Majestad, y a visitarla como a su reina y señora natural, y hacerle saber los grandes males y escándalos y daños que estos sus reinos habían recibido y recibían, a causa de la mala gobernación que en ellos había habido, y asimismo para prohibir y excusar a Su Majestad no fuese impedida por algunos tiranos que habían procurado de la impedir, y de tomar a la Ilustrísima señora Infanta Doña Catalina, que tanto era descanso y consuelo de Su Majestad, a las cuales razones Su Majestad le respondió diciendo que “cierto yo os soy en mucho cargo y en verdad os tengo obligación de tan buen deseo como habéis tenido y tenéis a mi servicio”; y al tiempo que el dicho Juan de Padilla dijo que tiranos habían querido llevar la señora Infanta, Su Majestad se asperó y resabió de ello, mostrando gran sentimiento. Y el dicho Juan de Padilla dijo:

-        Señora: mande Vuestra Alteza, que pues algunas ciudades de estos vuestros reinos y comunidades de ellas nos hemos juntado para el servicio de Vuestro Alteza, y para estar en su defensa, que será bien declararnos su voluntad, y lo que más sea su servicio que se haga, y si manda Vuestra Alteza que estemos aquí en su servicio.
A lo cuál Su Majestad respondió:

-        ¡Sí, si! Estad aquí en mi servicio y avisadme de todo, y castigar los malos, que en verdad yo os tenga mucha obligación”.

Y añadió que le placia de las personas que con tal deseo y voluntad se habían así movido. Y el dicho Juan de Padilla respondió:

-        Así se hará, como Vuestra Majestad lo manda, y beso las manos de Vuestra Majestad.


JUAN DE PADILLA


A lo cual todo que dicho es, los dichos escribanos fuimos presentes, y lo vimos pasar y decir según y como dicho es. Y fueron de ellos testigos el Licenciado Bernaldino de Castro, Justicia en la dicha Villa de Tordesillas, y Ramón de Vega y Fernando de Vega, regidores de dicha Villa, y Diego de Ribera, camarero de Su Alteza, y el comendador Luis de Quintanilla, vecino de Medina de Campo y otras personas, ansí de los dichos ejércitos como criados de Su Majestad, y vecinos de la dicha villa que se hallaron presentes de ellos a todo lo que dicho es, y de ellos a partes de ello, y el dicho Juan de Padilla y los otros capitanes lo pidieron por testimonio, va escrito entre renglones o diz y notario apostólico vala y no lo empezca.

Y nos, los dichos Alonso Rodríguez de Palma y bachiller Christobal de Camañas, escribanos y notarios públicos susodichos presentes fuimos a todo lo que dicho es,   en uno con los dichos testigos, y lo vimos y oimos pasar así como de suso se contiene, por ende fecimos aquí nuestros signos y tales en testimonio de verdad: pronotario Camañas. – El bachiller Camañas, pronotario -. Alonso Rodríguez de Palma….

domingo, 22 de junio de 2014

LA GUERRILLA.

RECOMENDACIÓN:




SINOPSIS:

Adaptación del texto teatral homónimo de Azorín. En 1808, las tropas napoleónicas invaden un pueblo de la Sierra de Madrid. Trío amoroso entre una muchacha, un líder guerrillero y un oficial francés del que la chica se enamora.


COMENTARIOS DE LA PELÍCULA.


"La guerrilla" es la adaptación cinematográfica de la obra de teatro homónima escrita por Azorín. Al parecer éste la escribió con un marcado carácter pacifista y de denuncia de la situación que estaba atravesando España en esos momentos, advirtiendo los males que podrían causar las guerras. La obra se estrenó en enero de 1936 y como la historia posterior demostró, no le hicieron mucho caso.

En 1971, Rafael Gil se planteó el llevarla al cine ya que se cumplía el centenario del nacimiento del escritor. Gil es quizás el único director español que se especializó en la dirección de películas de carácter histórico. Desgraciadamente la calidad de sus producciones no pasa de la mediocridad y "La guerrilla" no es la excepción. Según un estudio crítico conserva varios de los aspectos de la obra original, pero el director también incluyó elementos de cosecha propia.

Así, aunque la trama teatral gira en torno al romance entre un oficial francés y una aldeana española, en el film gran parte del protagonismo cae en el personaje de "El Cabrero" interpretado por Francisco Rabal. También modificó el carácter de otros personajes, como el del secretario del ayuntamiento convirtiéndolo en un cobardica (Jose Nieto), o endureciendo el personaje del alcalde (Fernando Sáncho). Pero uno de los grandes errores de esta película es que el romance descansa en las pésimas interpretaciones de Jacques Destoop y "La Pocha", que era la folclórica de turno. Otro gallo hubiera cantado si el papel se lo hubieran dado a la jovencísima Charo López. Y es que Charo se come por completo a "La Pocha" cada vez que salen ambas en pantalla.

Si las interpretaciones de la pareja protagonista hubieran sido el mayor de los problemas la película aún habría tenido un pase. Pero es que el resto es mucho peor. La ambientación es cutre. La escena del combate entre los guerrilleros y las tropas napoleónicas es deleznable. Los mosquetes y trabucos parecen armas de repetición y la secuencia tiene todos los defectos del spaguetti-western más barato. Y lo de los ingleses en calesa por las tierras de España ya es para llorar a moco tendido de lo mal hecho que está. Pero lo realmente insufrible es la banda sonora. No sólo resulta inapropiada sino que además te hace pensar en que el maltrato de la música clásica debería estar castigado por el código penal.
En comparación, cualquier episodio de "Curro Jimenez" parecería una obra maestra de John Huston al lado de este esperpento.



TRAILER:



Artículo de - Asier Menéndez Marín.

lunes, 19 de mayo de 2014

WILLIAM RANDOLPH HEARST, EL HOMBRE QUE INVENTÓ UNA GUERRA


CURIOSIDADES:


En esta entrada os propongo conocer a un curioso personaje de la historia como es William Randolph Hearst. Este tuvo el acierto de nacer el 29 de Abril de 1863, en San Francisco, USA, en el seno de una familia acaudalada, realmente millonaria, que amasó una enorme fortuna en negocios como la minería, ganadería e industrial de la madera. A pesar de esto, lo que atraía a nuestro personaje en la vida es la profesión de periodista, por lo que impartió estudios en la universidad de Harvard, pero no prosperó mucho allí ya que fue expulsado después de dos años de estancia. No obstante, pudo comenzar una colaboración como aprendiz de reportero en el Boston Globe para pasar luego al New York Globe, propiedades de Joseph Pulitzer, el rey de la prensa por aquel entonces. Hearst admiraba el estilo de Pulitzer, de cómo enfocaba sus historias, moldeando información política y social a través del escándalo llevando al lector hacía altas cotas de interés, y por tanto, a una mayor tirada con lo que incrementaba las ventas.

 
HEARST APODADO " THE CHIEF"


 DIRECTOR DE SU PERIÓDICO Y TENSIONES CON PULITZER


Pero llegados los 23 años de edad, Hearst, creyó oportuno que ya había amasado unos conocimientos suficientes para abandonar el aprendizaje y aprovechando que su padre obtuvo como pago de una apuesta un diario, el San Francisco Examiner, se hizo director del mismo. Una de las tácticas que aprendió de su maestro fue reclutar los mejores periodistas del momento respaldado por los recursos económicos de la familia y emuló la estrategia de Pulitzer aplicando una combinación de periodismo de investigación y morbo para dar al lector historias de corrupción financiera municipal y hasta se atrevió con los negocios de su familia. Sumado a lo anterior, ofrecía en el diario fotografías y titulares que eran una especie de escaparate de contenidos. Todo ello llevo al periódico en pocos años al control del mercado de San Francisco.

Pasado 10 años, y con la ayuda de su madre, compró otro diario, el New York Morning Journal, en vacas flacas. Este fue el comienzo del imperio que fraguó después que estuvo compuesto por 28 diarios, 18 revistas, varias agencias de noticias, cadenas de radio y productores cinematográficas. Con la fortuna que amasó le dio la fiebre de comprar palacios, ranchos y obras de arte, conocéis al Roca de la operación Malaya, pues algo así, pero es que por excéntrico pocos le ganaban, fijaros compró el monasterio cisterciense de Santa Maria de Ovila, en Guadalajara, y lo hizo enviar piedra por piedra a los Estados Unidos. Pero volviendo al tema de la compra del Journal, esta fue un movimiento estratégico ya que supuso una contienda abierta con Pulitzer por el control del mercado de los Estados Unidos. Para este periódico contrató los mejores periodistas de la competencia, y entre ellos algunos de los trabajaban para Pulitzer como Richard F. Outcault, el inventor de la tira cómica actual. Pulitzer harto de que estos se fueran con Hearst, que les ofrecía el doble de lo que ganaban, se vio a obligado a desembolsar grandes cantidades de dinero, esta y otras medidas estaban colocando la situación financiera del grupo de Pulitzer, World, en dificultades porque comenzó una guerra de precios. La presión del Journal hizo que Pulitzer rebajara su diario a 5 centavos, medida que no afectó al Journal que decidió bajar el precio a 1 CENTAVO!!!  Obteniendo un alto índice de ventas mientras su rival las bajaba. El Journal así se convirtió en solo un año en el segundo más leído en New York. Pero el gran deseo de Hearst era hundir por aquél entonces a Pulitzer y se le presentó una gran ocasión para hacerlo: CUBA.


 CUBA

Trascurría el final del siglo XIX, las relaciones entre USA y España eran muy tensas debido a la posesión de la isla. Muchos cubanos ansiaban la independencia por lo que se producían revueltas y, tanto Pulitzer com Hearst vieron en ello una buena razón para aumentar sus tiradas. Tanto uno como otro, comenzaron a publicar historias sobre la insurrección cubana, pintando con enfoques llamativos las exigencias isleñas, es decir, exagerando las demandas de los insurrectos, así como realizando montajes fotográficos donde aparecían tropas españolas maltratando a los residentes cubanos. Los reportajes de estos diarios elevaban las tensiones entre los dos estados y desde los medios de comunicación españoles empezaron a desprestigiar a los americanos. En USA se subrayaba la valentía de los cubanos como libertadores del yugo español y desde España se decía que USA quería anexionarse la isla. El lector americano corría a comprar los diarios interesados en la contienda incitando a ambos magnates a continuar por la senda del sensacionalismo, pero fue Hearst quién dio el paso decisivo para alimentar las intenciones de los americanos para ir de guerra contra España. Para ello, publicó un reportaje que mostraba a un desvalido civil americano que decía haber sido encarcelado sin juicio previo y que sostenía que ningún ciudadano americano estaba seguro en Cuba mientras los españoles la dominaran. Esta historia hizo que las ventas del Journal se dispararan. La pugna entre los dos magnates arrastró a que estos publicaran hasta cuarenta ediciones en un mismo día para incrementar las ventas, aunque tanta edición costaba grandes fortunas, al menos Hearst, puedo vislumbrar parte de su sueño, su diario el Journal se convirtió en el líder de ventas de Nueva York. 

RECREACIÓN DE LA VOLADURA DEL MAINE


Hearst, por lo visto no tenía suficiente, y autorizó a trasladar la redacción a Cuba. Fletó un barco con oficinas, equipo para el proceso de impresión y una habitación oscura para el revelado de fotografías. Desde allí dirigió, realizó alguna crónica y tras muchos miles de artículos sobre Cuba. Pero el destino le otorgó en bandeja una gran oportunidad para sus ambiciones. El 15 de febrero de 1898, a las 21:40 horas, hubo una explosión que iluminó el puerto de la Habana. El buque americano Maine, que el gobierno había enviado a la ciudad para proteger los intereses americanos en la isla, saltaba por los aires. El Maine tenía una tripulación de 335 , murieron 256. Después, en un principio las razones del suceso no estaban claras, incluso los periodistas del Journal apostaban por tratar  con precaución el mismo debido a las tensas relaciones entre USA y España y la exaltación que existía entre la opinión pública americana. Pero su director tenía en mente otra cuestión, tras llamar enseguida al director del Journal le preguntó por las noticias que pensaba colocar en primera plana al día siguiente del suceso, y aquel le contestó que las importantes. Esto no gustó a Hearst, que se dice que le gritó al director que la única noticia importante era GUERRA. Así, el Journal publicó en primera página “EL BARCO DE GUERRA MAINE PARTIDO POR LA MITAD POR UN ARTEFACTO INFERNAL SECRETO DEL ENEMIGO” y dos días después “¿GUERRA? ¡SEGURO!” . Hearst, se atrevió a presentar el suceso como un ataque español contra una misión americana de buena voluntad cosa que empujó a la opinión pública de los Estados Unidos a desear la guerra y al congreso a declarar la guerra. Como se puede apreciar, Hearst, con un tratamiento tan poco riguroso de la información se inventó una guerra. 

PUBLICACIÓN DE LA GRAN MENTIRA


Para Hearst, el conflicto bélico fue toda una gran victoria y como consecuencia, permitió a Estados Unidos iniciar el despegue que consolidó en 1918 como potencia, así como en ese mismo año el 25% de los lectores americanos acudían a alguna de las publicaciones del imperio de comunicación que este poseía. No conforme con ello, tuvo una nueva ambición que era hacer carrera política. Usó sus diarios para acceder a ciudades como Chicago, Boston o los Ángeles. Fundaba o compraba rotativos por todo el territorio norteamericano. Así, a mediados de los veinte contaba con algunos tan influyentes como eran el Detroit Times, Washigton Times. El 1924, abrió el New York Daily Mirror, un tabloide que emulaba al New York Daily News. Adquirió un par de agencias de noticias, la Universal News y la internacional News Service, con una compañía de cine, con muchos inmuebles en New York y miles de acres de tierras en California y Mexico, además de sus intereses en la minería y la madera. También, fue un visionario que impulsó a articulistas, escritores y dibujantes, como George  Herriman, inventor de Krazy Cat, un tira cómica que no fue muy popular en su épica, pero hoy en día es un clásico. También, emprendió iniciativas tales como el primer vuelo alrededor del mundo de un dirigible en 1929, el Graf Zeppelin LZ 127. En él, viajaban un fotógrafo, varios articulistas, y la primera mujer que sobrevoló el planeta, Marguerite Hay Drummond. 

 
HEARST'S CASTLE


 LA DECADENCIA


Pero los buenos tiempos estaban a punto de finalizar. Tras fracasar en su ambición de ser elegido gobernador del estado de Nueva York, así como de la alcaldía de la gran ciudad, decidió retirarse a una mansión que ordenó erigir, el Hearst Castle, cerca de San Simeon, California. El edificio estaba situado encima de una colina que miraba al océano Pacifico y que había bautizo como la cuesta encantada. Desde allí dirigió su imperio, escribió guiones y produjo películas para su amante, la actiz Marion Davis. Pero la depresión del 29 y sus convicciones políticas (defendía no entrar en la primera guerra mundial, así como su idea contraria a que USA entrara en la Sociedad de Naciones) redujeron su esfera de influencia notoriamente, hasta el punto que pasó los últimos años de su vida retirado. La depresión se llevó adicionalmente el control de muchas de sus posesiones. Los diarios generaban enormes pérdidas, que intentaba paliar con los ingresos de otras sus empresas. Esto no impidió que el colapso económico le llegara e incapaz de liquidar todas las deudas, se vio obligado a vender diarios, propiedades, obras de arte, cerrar su productora de cine, y aunque la segunda guerra mundial rehízo los ingresos a la prensa por tirada y publicidad, los días de gloria para Hearst acabaron. Murió de un ataque de corazón en 1951, a la edad de 88 años, en Beverly Hills (California).

Como epitafio a su vida, se puede citar la nota necrológica del The New Yorker, que con cierta ironía, decía que la mejor contribución que Hearst había hecho al periodismo fue demostrar que un nuevo llegado a ese mundo era capaz usando mucho dinero como una porra, de hacer lo que quisiera, y que solo un riqueza comparable a la suya podía hacerle frente. Aún hoy, existe la corporación Hearst como un conglomerado de medios de comunicación privados de Nueva York. 


BIBLIOGRAFÍA:


Hearst, un magnate de la prensa, David Nasa, Tusquets editores (2005)


La vida de William Randolph Hearst es la crónica de su voraz apetito de poder, de riqueza, de mujeres... Heredó un periódico de su padre con apenas quince mil lectores y lo convirtió en el más leído de Estados Unidos, con unos veinte millones de ejemplares y primera piedra de un imperio de 28 periódicos, una agencia de pren sa, varias cadenas de radio, una constelación de revistas y el estudio cinematográfico más importante de los años veinte. Su vocación política, de tinte populista, estuvo a punto de convertirle en alcalde de Nueva York y en candidato demócrata a la presidencia.Partidario vociferante de la participación estadounidense en la guerra hispanocubana, defensor de los trabajadores pero ferozmente anticomunista –llegó a publicar en sus periódicos textos de Hitler y Mussolini–, constructor de casas fabulosas –como la legendaria finca de San Simeón, la Xanadú de Kane–, coleccionista de amantes hasta la irrupción de Marion Davies... Una vida apasionante que encuentra aquí su biografía definitiva.



La destrucción del patrimonio artístico español. W. R. Hearst el gran acaparador, Maria José Martínez Ruíz, Catedra (2012)



El desbarate sufrido por el patrimonio artístico español entre fines del siglo XIX y las primeras décadas del XX nos ofrece un triste relato: la crónica de un tiempo en el que un país pobre e inculto hizo almoneda de su casa, vendiendo sus enseres al mejor postor. Una historia donde se dan cita las dudosas actividades de vendedores, intermediarios, consentidores, encubridores y compradores de un acervo cultural acumulado a lo largo de siglos de historia. El resultado es un estremecedor catálogo de piezas artísticas, de diversa naturaleza, que fueron perdidas la mayor parte de las veces en dolorosas circunstancias y hoy se encuentran desperdigadas en colecciones de todo el mundo, principalmente en Estados Unidos. William Randolph Hearst es el gran protagonista de esta narración; el todopoderoso empresario de la comunicación, tristemente vinculado a la página final de nuestra historia colonial, y fuente de inspiración para Orson Welles en su mítica película "Ciudadano Kane". Hearst fue el mayor comprador de arte español de su tiempo, un comprador compulsivo que, a través de turbias maniobras, no dudó en vulnerar todo tipo de obstáculos legales a fin de satisfacer su insaciable apetito como coleccionista. Para ello, a golpe de talonario, contó con cooperadores en todos los estamentos sociales, desde modestos operarios, hasta dignísimos intelectuales, clérigos y políticos, quienes, por su condición, más obligados estaban a la defensa del legado artístico


DOCUMENTAL Y VIDEOS RELACIONADOS:


Guerra entre Pulitzer y Hearst 

Audio sobre la historia de Hearst

Trailer de la película Ciudadano Kane




AUDIOS RELACIONADOS:


domingo, 18 de mayo de 2014

MEXICO Y ESPAÑA SE ALIADOS BAJO EL MAR.


NOTICIAS:

NAVÍO JUNCAL

Algo se mueve bajo el agua. La libertad de los cazatesoros paraexplotar a sus anchas el patrimonio histórico sumergido se va achicando. México y España darán en breve un significativo paso al aliarse para investigar y proteger los fondos arqueológicos submarinos. Durante la próxima visita de Estado del presidente Enrique Peña Nieto a España, prevista para los días 9 y 10 de junio, ambos países firmarán un memorando de entendimiento “para la cooperación en la gestión, investigación, protección, conservación y preservación de recursos y sitios del Patrimonio Cultural Subacuático”, según ha confirmado el Ministerio de Asuntos Exteriores.
El acuerdo, que suscribirán el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte y el Instituto Nacional de Antropología e Historia de México (INAH), despejaría una hipotética pugna diplomática por los restos del mítico Juncal, un galeón español del siglo XVII hundido durante su travesía entre Veracruz y La Habana con un millón de monedas de plata y reales y que el INAH lleva años investigando.
“La colaboración científica y de protección legal es indispensable entre ambos países, ya que tenemos una historia marítima tejida en conjunto a lo largo de varios siglos. Además, es la oportunidad para generar un modelo de participación conjunta y mostrar que trabajando en equipo se logran mejores resultados que discutiendo a favor o en contra de los dos países. La ciencia y el conocimiento no tienen fronteras”, defiende Pilar Luna, subdirectora de Arqueología Subacuática del INAH y figura emblemática en la defensa del patrimonio subacuático , en un correo electrónico.

En las aguas de México, el instituto ha contabilizado más de 300 pecios. La Armada española, por su parte, ha documentado allí el hundimiento de 36 barcos propios —en todo el mundo se han inventariado hasta el momento 1.580 naufragios españoles—, gracias a un proyecto de investigación que le permitió rastrear sus principales archivos (Viso del Marqués, Madrid y Murcia).
Los documentos históricos resultaron cruciales para decantar a favor de España el pleito contra Odyssey por el tesoro de La Mercedes y lo han sido para reconstruir la peripecia novelesca del Juncal.
El navío, que había zarpado de Veracruz con más de 300 personas a bordo y una carga valiosa de plata, metales preciosos, chocolate, sedas y tintes, también despertó el apetito de la empresa de cazatesoros. En 2009 Odyssey intentó sin éxito que el Gobierno de México le autorizase los trabajos para localizar el galeón.
No fue el primer buscador de tesoros que olfateó el potencial del Juncal. En los años setenta varias empresas se interesaron por el pecio. Su afán alertó a la Administración mexicana, que ha mantenido una férrea oposición frente a los expoliadores. La búsqueda del navío se convirtió en un asunto de Estado. Se ha reconstruido su historia a partir de archivos de México, España, Colombia, Guatemala, Cuba e Inglaterra y se han realizado tres campañas con un buque oceanográfico de la Universidad de México para rastrear un área de 1.500 kilómetros cuadrados en la Sonda de Campeche, donde se estima que se produjo el hundimiento.
RELACIÓN DE LA CARGA EN EL NAVÍO

El perímetro se ha delimitado a partir de un modelo matemático que fusiona la información histórica con datos de las corrientes marinas y la meteorología local en aquellos días de octubre de 1631. El INAH, según la historiadora Flor Trejo, está recaudando fondos para financiar una próxima campaña de prospección en 2015 (en la anterior, de 2012, se barrió un área de 385 kilómetros cuadrados), en la que participan oceanógrafos, arqueólogos, geofísicos, historiadores e ingenieros.
Pocas personas conocen los entresijos de la dramática singladura delNuestra Señora del Juncal como Flor Trejo, que se sumergió en la investigación en 1997 y que sigue narrándola con la fascinación de la primera vez. “Ya los personajes son mis amigos. Sé de qué color son sus cabellos y cuáles eran sus desgracias personales”, bromea durante una comida en Matadero en Madrid, donde ha participado en unas jornadas sobre arqueología subacuática.
Como todas las tragedias, también la del Juncal, está repleta de azares que parecen señales de aviso que nadie vio. Un día antes de zarpar falleció Miguel de Echazarreta, capitán general de la flota de la Nueva España, a la que pertenecía el galeón. “Entonces discuten si salir o no, pero a Felipe IV le urgía la plata y se hacen a la mar igualmente”, recuerda Trejo. La flota de la Nueva España, compuesta por 13 barcos (de los cuales se pierden cinco), zarpa el 14 de octubre de 1631 de Veracruz con el Juncal dañado. “Tenía entradas de agua que no habían reparado y cuando comienza un temporal a los pocos días, tienen que achicar agua día y noche, no maniobran bien y llegan a cortar el mástil mayor”.
Después de dos semanas de mar convulsa el Juncal se hunde. Sobreviven 39 personas (un comerciante, un religioso y 37 tripulantes), que se salvan a bordo de una pequeña lancha (tambiénagujereada). “Era la barca que debía usarse para poner a salvo la correspondencia del rey, a los nobles, al capitán y al piloto. Los nobles del Juncal habían sobornado con joyas al contramaestre para salvarse en esa lancha, pero no lograron botarla al agua al carecer de mástil mayor, así que se fueron a sus camarotes para prepararse para morir. Y son los primeros en hacerlo cuando el navío se hunde”.
Los supervivientes combaten las entradas de agua con sus bonetes. “Era como intentar salvarse en una coladera, que además llevaba más gente de la que podía soportar”. Deciden por unanimidad aligerar peso echando por la borda al religioso. Sus ruegos, finalmente, convencen a los 38 restantes, que deciden perdonarle la vida. “Acuerdan entre todos deshacerse de la mitad de las joyas y del botín entregado por los nobles al contramaestre y repartirse el resto al llegar a tierra”. Tras una noche combatiendo las vías de agua, al amanecer son rescatados por el patache (la pequeña embarcación que llevaba avisos entre los navíos de la flota de la Nueva España). Nada más subir a bordo, la lancha que les había librado del naufragio se hunde.
La historiadora relata que, una vez desembarcados en Campeche, les detienen y les acusan de haberse amotinado y haber causado el naufragio, tras ser acusados por el religioso. Cuando comparecen ante la Casa de la Contratación en Sevilla, son absueltos. Sus declaraciones en el proceso han permitido a Trejo reconstruir aquellas horas de 1631 que darían lugar a una leyenda, y que ha relatado en su libro La flota de la Nueva España (1630-1631). Vicisitudes y naufragio, publicado en México en 2003. Tanto la peripecia histórica como la científica figuran también en el documental Tras la huella del Juncal, presentado en 2013 y elaborado por el equipo del INAH.


FUENTE-El País.



martes, 13 de mayo de 2014

POSIBLE DESCUBRIMIENTO DE LOS RESTOS DE LA NAO SANTA MARÍA


NOTICIAS:


Un equipo de arqueólogos podría haber descubierto en el fondo del mar en la costa norte de Haití, más de cinco siglos después de su naufragio, lo que podrían ser los restos de la nao Santa María, una de las tres embarcaciones que utilizó Cristóbal Colón en 1492 con lasque descubrió América.



RÉPLICA DE LA SANTA MARÍA EXPUESTA EN POLONIA



"Toda la topografía submarina y la evidencia arqueológica sugieren que estos restos son el famoso buque insigne de Colón, la Santa María", asegura en el diario el líder de la expedición, el estadounidense Barry Clifford, una de las máximas eminencias en arqueología submarina.

De momento, el equipo de Clifford solo ha realizado trabajos de investigación no invasivos en el lugar, es decir, medición y fotografías, para lo que están contando con la colaboración del Gobierno de Haití. "El Gobierno de Haití ha sido extremadamente colaborativo y ahora tenemos que seguir trabajando con ellos para llevar a cabo una detallada excavación arqueológica de los restos del naufragio", explica.

De confirmarse este hallazgo, sería uno de los mayores descubrimientos arqueológicos de la historia, que sería posible gracias a los trabajos previos realizados por otras expediciones hace más de una década, en 2003, que apuntaban a la posible localización de los restos del naufragio en esta zona del Caribe.


NUEVO EXAMEN DE LOS RESTOS


Un equipo de Clifford ya halló y fotografió hace una década los posibles restos del naufragio, aunque entonces no se pudo confirmar su identidad. Ahora, tras un nuevo examen de esas fotografías realizadas en 2003, junto con nuevos datos de recientes inmersiones realizadas por la expedición en el lugar a principios de este mes, han permitido a Clifford identificar el pecio como supuestamente la Santa María.

Según informa el diario británico, esta evidencia de momento es "sustancial" pues esta sería la correcta localización del naufragio según lo escrito por Cristóbal Colón en su diario. A esto se suman los estudios de topografía submarina que indican que es en esta zona, teniendo en cuenta las corrientes, donde deberían encontrarse los restos, a la vez que el tamaño de la huella de los mismos coincide con lo que deberían ser las dimensiones de un buque de esas características.

El equipo de Clifford ha investigado durante años, con magnetófonos marinos, sónares y buceadores, más de 400 anomalías del fondo del mar frente a la costa de Haití, hasta reducirse el área a esta zona. Una de las pruebas de que estos serían los restos es que entre ellos parecía estar un cañón de los del tipo que la Santa María llevaba a bordo, según las fotografías, aunque cuando la expedición trató de identificarlo a principios de este mes se encontró con que todos los objetos visibles que podían ser clave habían sido saqueados por buscadores ilegales.



PROTEGER LOS RESTOS DEL NAUFRAGIO


El arqueólogo submarino, que ya discutió con el propio presidente de Haití, Michel Martelly sobre los restos del naufragio el año pasado, ha explicado que el Gobierno del país caribeño está al corriente de su descubrimiento y confía en poder trabajar con ellos y "asegurar y proteger" la zona y así confirmar definitivamente el descubrimiento.

"Estoy convencido de que una excavación completa de los restos del naufragio producirá la primera evidencia marina arqueológica del descubrimiento de América por Colón", asegura Clifford, quien cree que, si las excavaciones van bien y en función del estado de conservación de la madera, podría ser incluso posible levantar los restos del buque, conservalos y exhibirlos permanentemente en un museo en Haití, lo que "ayudaría a desarrollar su industria turística".

La expedición arqueológica está patrocinada por el Canal Historia de la televisión estadounidense.

Varias semanas después de llegar al Caribe en 1492, la Santa María, con Colón a bordo, quedó a la deriva al norte de Haití y la embarcación tuvo que ser abandonada.



FUENTE _ rtve