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martes, 20 de enero de 2015

EL MISTERIOSO ROSTRO DE RAMSES II


MISTERIOS DE LA HISTORIA:




Ramsés II o “el que ha nacido del Dios RA” fue junto al último faraón de la dinastía VI, Pepi II, el rey más longevo de la historia de Egipto. Según la estela de Kuban ya se nos muestra con el rango de Jefe del Ejército a la tierna edad de 10 años. Esto nos da a entender que cuando su padre Seti I se hace con el trono, se quiere dar suma relevancia al hecho del origen militar de la familia, haciendo especial hincapié en el rol castrense del príncipe Ramsés. De hecho consagró en la realidad su vida a la carrera militar. 

Cuando ascendió al poder, ya tuvo cierta instrucción práctica junto a su padre. Una vez muerto este último, se sabe que ofició sus exequias fúnebres como heredero que fue. Un séquito comandado por Ramsés II estuvo al lado del viaje de la momia de su padre hasta Tebas que fue debidamente sepultada en el valle de los reyes, con lo que Ramsés oficialmente comenzó a reinar en Egipto desarrollando una gran actividad constructiva a lo largo y ancho del país. Esta obsesión megalomaniática constructiva le indujo a hacerse esculpir unas estatuas tan grandes como nunca antes se vieron en el valle del Nilo, pero a su vez inició una inmoral práctica de apropiarse de estatuas de anteriores reyes, sustituyendo el nombre original por el suyo.

Pero no menos empeño puso en la descendencia. Se le atribuyen una gran cantidad de hijos e hijas. A la vez que tuvo seis grandes esposas reales como fueron Nefertari e Isisnefert, así como una extranjera hija del rey hitita. También llegó a casarse con cuatro hijas, como Meritamón. Era su deber divino, concentrar su sangre solar para crear una numerosa dinastía de descendientes. Sin embargo, igual que un ilustre predecesor al trono como fue el rey Amenhotep III, se divinizó, creándose un culto a sí mismo.

Las inscripciones de los templos nos presentan un rey mil veces victorioso en batallas.

RAMSES II EN BATALLA GRABADO EN ABU SIMBEL


 No obstante, esto es relativo. Ya en el año quinto de su reinado hubo un grave enfrentamiento con su archienemigo, el rey hitita, Muwattali, con la ciudad de Kadesh como testimonio. Hubo un error de táctica entre los egipcios que avanzaron sin agruparse, de forma que los hititas movieron piezas hasta hacer dividir a las tropas egipcias. Así, fueron emboscados detrás de la ciudad de Kadesh, fieramente atacados por los hititas, solo los salvó la audacia de Ramsés II, ayudado por el padre Amón, el señor de las Victorias, consiguió salvar al ejército egipcio de una gran derrota. Así el poema “De Pentaur” nos cuenta como el rey hitita pidió la paz a Ramsés II. Esto no fue una victoria egipcia sino el advenimiento de una gran derrota. La paz era necesaria puesto que un viejo enemigo común, los asirios, amenazaba a ambos reyes. Así, en el año 21 del reinado de Ramsés se firmó el primer tratado de paz y reglas de relaciones de carácter bilateral entre dos estados, siendo el primero conocido de la historia.


TABLA DE ARCILLA CON EL TRATADO DE PAZ FIRMADO EN KADESH EN EL MUSEO ARQUEOLÓGICO DE ESTAMBUL


En este reinado se produjo el éxodo de los judíos que acabó bajo el reinado de su hijo y sucesor, Merenptah. Si bien, para los propios egipcios fue un hecho irrelevante ya que no lo mencionan en sus textos. Con la muerte de Ramsés II, Egipto el poderoso en el mundo conocido fue decayendo.

Pero nos vamos a centrar en la parte constructora de Ramsés II, en concreto en un busto tallado en granito rojo. Ellos tenían herramientas de cobre y bronce. Con esto podían trabajar el talco, el yeso, la calcita dureza del uno al tres, pero el granito presenta una dureza de nivel 7. ¿Cómo lo hicieron? Porque el acero no puede superar el nivel 6. Sin embargo, los egipcios llegaron a trabajar y hacer vasijas de diorita como ejemplo, llamada ígnea Plutónica con una textura hipidiomórfica a granular, es decir, de intermedia a gruesa con colores que varían de blanco a negro o de gris a verde con una dureza de 6 a 6,5 dependiendo de la composición mineral. Si tiene esa dureza como pudieron tallar los vasos de diorita con herramientas de bronce y cobre. Pero ya los sumerios tallaban en diorita hace más de 4500 años. Y con exquisitos detalles como pueden ser finos trazados que componen sus inscripciones.

Pero volviendo con el busto de Ramsés II consiguieron una perfecta simetría entre los lados de la cara. Aquella persona que la esculpió lo hizo conociendo una fórmula matemática que producen perfectas formas circulares e implantaron estos objetos circulares en el busto. Todas las formas circulares presentan las proporciones del famoso número áureo y de la sucesión de Filonacci. Por tanto, ¿como se hizo?


LA SIMETRÍA ES CASI PERFECTA EN EL ROSTRO DE RAMSES II


Pues probablemente, en una primera fase en la misma cantera se debía perfilar la forma aproximada. Era complicada, porque si se martilleaba la forma algunas se quebraban y se abandonaban. Después, se refinaba a mazo y cincel, y el detalle se elaboraba mediante raspado, con una azuela, para terminar el pulimentado con arena o polvo de rocas iguales o más duras como la cuarcita aplicando con flotamiento con cuero y agua.

En el proceso de pulido, aunque el granito era duro, siempre se puede ir obteniendo algo de polvo de esa misma roca y usarlo sobre la superficie, y a su vez se obtiene más y más fino. Así, mientras iban trabajando podían conseguir más para proseguir con un pulimentado más fino, y dejarlo a punto de espejo. Es decir, el uso de abrasivos, les ahorraba tiempo y esfuerzo. Pero si tenían que ahuecar la pieza o piedra para un fin o realizar algún agujero en la misma:

Por ejemplo, los egipcios usaron taladros de diferentes tamaños. Estos eran de cobre y se impregnaban de un agente abrasivo como podía ser polvo rico en cuarzo depositado sobre la roca a taladrar, y su forma y tamaño final, dependían de la destinación que se le iba a dar. Aunque también usaban aceite o grasas. Un taladro aplicado de forma horizontal requiere menos fuerza que el vertical en la roca y el uso de pequeños taladros en los vasos panzudos se realizaba con piedras asidas al cuerpo del taladro que iba erosionando poco a poco la zona de impacto. En estos taladros no quedan marcas circulares de los taladros verticales con lo que se permite pequeños vasos esféricos con un acabado maravilloso, en su parte exterior como en la interior. Para ahuecar de forma definitiva la pieza después de usar taladros de varios tamaños cada vez más pequeños, se usaban cincel. Para los vasos cónicos se usaba un sistema similar.


SE DICE QUE POR CADA VUELTA DE ROSCA PODÍAN PENETRAR 2 MM AUNQUE ESTO NO ES DEL TODO CIERTO


Pero se ha comprobado que los taladros entraban en rocas duras de granito hasta de 2 mm por vuelta, pero esto no debería ser así, no hay nada que lo haga. Pero entonces que es lo que pasaba. Si se comprueban en las micrografías se ven que las marcas no son totalmente paralelas, que comienzan y acaban de forma aleatoria. Que nos dice esto? Que el tamaño de los surcos va relacionado con el del tamaño del grano del abrasivo (polvo de cuarcita) y así, si se rompen unos o degastan, entran en acción otros, lo que demuestra que los surcos posean un inicio y un final, sean desiguales en tamaño y no sean totalmente paralelos. Lo que entraba era el cuarzo contenido en cualquiera de las rocas trituradas usadas como abrasivo, bastante duro pero no tanto para no desgastarse mucho antes de que haría el diamante. Las marcas aumentaban en los ensayos realizados cuando a la vez se usan aceites o grasas. Sin esta lubrificación las marcas son mucho más pequeñas, con lo que el rozamiento machacaba el abrasivo y el agujero queda muy suave pero erosionaba más rápido al taladro. En el taladro la propia roca solía dejar marcas. La vida del taladro era limitada y cuando no se podía hacer servir probablemente se fundía para nuevos usos, era de cobre. Existen muchas representaciones egipcias de taladros, pero apenas nos han llegado hasta nuestros días. 


UNO DE LOS GRABADOS SOBRE TALADROS DEL ANTIGUO EGIPTO


Ahora bien, regresando al busto de Ramsés II, Christopher Dunn, ingeniero aeroespacial, experto en fabricación de equipos de rayos láser de gran precisión, en un estudio del enorme busto descubre que es perfectamente simétrica, es decir, el lado izquierdo es completamente igual al derecho. Lo que observó a ambos lados de la mandíbula es una disposición de las formas idénticas. Para él, eso es increíble. Para crear tales condiciones de simetría en un rostro se ha de poseer un sistema de medida avanzado, de forma que se pudiera garantizar que el corte del material fuera óptimo y alcanzara la geometría buscada. Esto no es posible, según él, si coges un cincel y una piedra y vas tallando la cara poco a poco y conseguir esos resultados. Lo que se puede hacer es describir un círculo que se vaya ajustando a los contornos de la cara. Pero ese círculo está en dos dimensiones, pero la línea sobresale en tres dimensiones. Nos hallamos ante una geometría compleja en los dos lados del rostro a lo que hay que añadir otros rasgos; labios, cejas, párpados inferiores y superiores y la curva de la boca. Para ello es necesario usar nuevas formas circulares y todos los círculos van a poseer el mismo diámetro para labios, boca etc…


EL ESCULTOR TENÍA CONOCIMIENTOS GEOMÉTRICOS PARA REALIZAR EL ROSTRO DE RAMSES II


Dunn sostiene que en las estatuas de Ramsés II existe, por tanto, una correlación bilateral milimétrica que solo se puede lograr hoy en día con el uso del barrido por puntos de un ordenador. Con ello, Dunn no defiende que los egipcios conocieran los ordenadores, sino que se usó para equipos de alta precisión para la confección de las características de los bustos de Ramsés. Por lo que los egipcios, pudieron ser inventores o no de la tecnología pero la debieron poseer de alguna forma.

Lo que se observa en la boca de Ramsés II es el uso del triángulo de Pitágoras, que de por sí no es un descubrimiento extraordinario, pero si estos constructores tenían un conocimiento de lo que se llama la geometría sagrada. También se revela en el rostro que se empleó el recitáculo áureo para elaborar la simétria geométrica del rostro. Y para finalizar, se constata la existencia de  la espiral de Fibonacci y la flor de la vida en él.


FUENTE_ CHISTOPHER DUNN Y WIKIPEDIA