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lunes, 22 de diciembre de 2014

STUPA DE SANCHI

 CURIOSIDADES EXPRESS:





Uno de los mejor conservados complejos budistas en el sur de Asía es el Sanchi. Se halla situado en una estribación de piedra caliza en pleno centro de la India y está compuesto de una serie de stupas, monasterios, templos y pilares que fueron construidos entre los siglos III a.c. y el XII d.c. De todos ellos el más importante es la gran Stupa, que mide 16,5 metros de alto, y en cuya base se extiende una avenida procesional en torno a una baranda monumental de piedra. Existen cuatro puertas de grandes dimensiones, cada una mirando a un punto cardinal, decoradas con exquisitos bajorrelieves que representan escenas de la vida de Buda, y los primeros tiempos del budismo.

La cúpula se alza sobre un plinto en forma de hemisferio incompleto de 36,6 metros de diámetro, y sobre ella tiene una especie de triple sombrilla de piedra rodeada de una baranda rectangular de piedra. Su estructura compacta contrasta con el intrincado conjunto de barandas y puertas, pero sería mayor en su origen, con el plinto y la cúpula encalados de un brillante blanco, y las puertas y barandas pintadas de un rojo translúcido, y la superficie del stupa decorada con guirnaldas y otros motivos similares, y las sombrillas bañadas de oro.



VISTA DE LA PUERTA MONUMENTAL QUE DA AL ESTE DE L A BARANDA DE PIEDRA CON EL GRAN STUPA EN EL CENTRO


El complejo que nos ha llegado fue producto de un largo proceso de construcción y embellecimiento de varios siglos de duración. Fue fundada por el emperador Asoka (272 – 235 a.c.), de la dinastía Maurya. Su primera estructura de ladrillo era la mitad de grande que el stupa actual y se especula que albergaría un resto original del mismo Buda. El emperador mandó erigir junto al stupa una columna conmemorativa en piedra arenisca pulida de 13 metros de altura con una inscripción en la que se prohíbe cualquier tipo de cisma dentro de la fe budista. Probablemente bajo el mando del primer emperador de la dinastía Sunga, Pusyamitra (184 – 148 a.c.) la primera versión del stupa sufrió daños, pero fue remodelado y agrandado durante el reinado de su hijo Agnimitra o , tal vez, por el sucesor de este, Vasujyeshta. Las puertas se sumaron al complejo un siglo más tarde, durante el reinado de Satakarni II ( 50 – 25 a.c) de la dinastía Satavahana. Tras estas primeras reformas promovidas por emperadores, las que se sucederían posteriormente serían dirigidas por cientos de personas anónimas como monjes, mercaderes, albañiles…, cuyos nombres se hallan inscritos en cada una de sus respectivas aportaciones.

El stupa de ladrillo que fue mandado construir por Asoka era un objeto de culto, por lo que los responsables de la segunda fase de edificación conservaron la estructura original e integrarla en la nueva edificación. Para ello, se extrajeron los cimientos situados bajo la terraza Maurya y se instaló una nueva cúpula de mayores dimensiones que la primera con ladrillos desiguales dispuestos en forma horizontal sobre una base gruesa de cascotes. Tanto el plinto con el resto de los elementos arquitectónicos se construyeron por separado con sus respectivos cimientos, no muy hondos. La columna de Asoka, pesa 40 toneladas, procedente de Chumar, en el Ganges, y transportada a través de un río en los alrededores, el resto del material de la obra, se extrajo de las canteras cercanas. El núcleo de la estructura era de piedra arenisca que provenía de la misma estribación montañosa sobre la que se alza Sanchi. La piedra arenisca que forma las barandas, de mayor calidad, venía de una cantera próxima, en Udayagiri, a 6,4 km de distancia.

Para la extracción de los bloques de piedra, se buscaban fallas con la forma más idónea, se llenaba de agua y luego se disponía una hoguera en lo alto. Una vez que se extraían los bloques, se pulían con una maza puntiaguda y un clavo, y se decoraban con relieves esculpidos con cinceles de hierro, suavizando la superficie con arena del río. Después se colocaban los diferentes niveles de piedra de que se componía el núcleo, se ensamblaban los diferentes elementos de las barandas mediante muescas y almillas, proceso adoptado del trabajo con la madera. A los balaustres se les concedió la forma lenticular imitando al bambú.


RECONSTRUCCIÓN APROXIMADA DEL GRAN STUPA MOSTRANDO EL LADRILLO PRIMITIVO DE LADRILLOS DE LA EPOCA MAURYA




Se llegó a pensar que las obras de construcción llevaron cerca de un siglo, pero después se creyó que su tiempo era muy inferior, de orden de cinco a seis años, lo que sin duda es todo un reto técnico para esa época. Los stupas se cuentan entre los monumentos propios de la arquitectura budista más antiguos y en un principio se hallaban repartidos en diversos enclaves para albergar las cenizas de Buda hacia el 563 – 483 a.c., pero una vez pasada la fase de Mahaparinirvana, o gran tránsito, durante el reinado de Asoka, los túmulos de ladrillo, tierra o piedra fueron convertidos en objeto de culto por sí mismos. Como se dijo, el gran Stupa de Sanchi se construyó para albergar los restos del propio Buda, ya que los stupas más pequeños contenían reliquias de sus discípulos y sucesores. Ello explica porqué fue el centro de la espiritualidad budista durante mil cuatrocientos años, hasta que quedó abandonado en medio de la jungla.