Translate

lunes, 15 de diciembre de 2014

EL ZIGURAT DE UR

CURIOSIDADES EXPRESS:




Un ejemplo del legado más perfecto en cuánto a arquitectura religiosa de los sumerios es el zigurat de Ur. En su momento, todas las ciudades importantes de la cultura sumeria poseían un zigurat. Así, como nos relata Heredoto en tiempos muy posteriores hacia el 440 a.c.: “En lo alto hay un santuario muy espacioso, dentro del cual se halla una cama de enormes dimensiones ricamente decorada, con una mesa de oro junto a ella. No hay allí estatua de ningún tipo y nadie ocupa la habitación de noche, salvo una única mujer a la que el dios, según afirman los sacerdotes, ha elegido para él. Dicen también que el dios entra en persona en dicha habitación y duerme en su cama. Yo personalmente no me lo creo”. Este pasaje es muy probable que haga referencia al zigurat de Ur, cuya sacerdotisa era una de las hijas del rey. En la pretensión de alcanzar el cielo, el zigurat representaba el espacio para el matrimonio de Nanna, la diosa de la luna.


RECONSTRUCCIÓN BASADA EN LOS ESTUDIOS DE SIR LEONARD WOOLLEY SOBRE COMO ERA EL ZIGURAT ORIGINAL


Este zigurat se comenzó a construir hacia el 2000 a.c., en tiempos de Ur-Nammu sobre 2018 a 2001 a.c. y su hijo Shulgi, ambos reyes de Ur, que dominaban el sur de la Mesopotamia y aprovecharon la riqueza de su  imperio para la reconstrucción de la antigua capital. Si se excavase en el interior del zigurat, con toda probabilidad, se dejaría al descubierto los restos de otros templos ocultos que se pueden remontar en miles años atrás en la historia. El más antiguo de ellos pudo ser la morada sencilla de un dios local, construida a base de juncos, que con el tiempo daría lugar a una estructura de ladrillos de adobe secados al sol. Así, cada reconstrucción incorporaba las ruinas de las edificaciones anteriores, de esa forma el nivel del suelo fue ascendiendo en altura, por lo que el recinto aumentó en tamaño, hasta que se creyó en un momento dado, la necesidad de construir una estructura más sólida.

La construcción del zigurat se basa en una planta rectangular irregular cuyas esquinas se orientan en los cuatros puntos cardinales. Los muros poseen una ligera forma de talud a la par que van ganando en altura y están decorados con contrafuertes no muy gruesos. Este llegó a contar con tres plantas escalonadas rematadas en lo alto con un santuario. Aún siendo una estructura bastante maciza, eso no impide que cuenta con pozos de ventilación muy profundos. Los ladrillos de adobe se disponen en sentido horizontal y con las líneas perfectas, y en su cara exterior nos encontramos con una capa de unos 2 metros y medio de grosor construida con ladrillos cocidos también colocados en sentido horizontal. Todos los ladrillos incorporaron mortero bituminoso de forma que eran impermeables. 

LA BASE DE LA ESCALINATA CENTRAL RECONSTRUIDA DEL ZIGURAT DE UR


La base del zigurat mide 62,5 x 43 metros. La primera planta tiene 11 metros de altura y su superficie, está rematada con un parapeto de poca altura, pavimentada con ladrillos cocidos. En su centro se levanta una segunda planta que en su día se estima que midió 36 x 26 metros. Se cree que medía 5,7 metros de alto y sobre ella estaría dispuesta una tercera planta que hoy en día no existe de 2,9 metros. Del santuario que había ubicado encima no se conoce nada. El acceso estaba colocado en la cara nororiental, desde donde tres escalinatas de ladrillos cocidos conducían a una explanada con techo situado entre la primera y segunda planta. La escalera central se reservó para las procesiones rituales, mientras que las otras dos tenían una función más doméstica. De hecho, en la base de la situada hacia el norte había una cocina de grandes dimensiones, era destinada para que los dioses se tomaran un refrigerio de ven en cuando. Los lados están abombados ligeramente hacia la zona del centro. En la base del zigurat se incorporan ladrillos ligeramente abultados hacia fuera, por lo que ese abultamiento no es accidental sino premeditado. 


PLANO DE LA CIUDAD DE UR, EL ZIGURAT EN SU CENTRO


Durante los años posteriores a su construcción, el zigurat se fue reparando y manteniendo de pie, hasta que Nabónido de Babilonia ( 555 – 539 a.c.), que era una apasionado devoto anticuario seguidor de la diosa de la Luna, decidió restaurar por completo las escalinatas y las plantas superiores, ya que algunos ladrillos satinados de color azul encontrados entre los restos, probarían que la actuación de este anticuario estuvo a medio camino entre la restauración y la mejora, si bien el aspecto final del zigurat respectó el mismo que el original. Pero Ur fue declinando en su fortuna a la par que el río Éufrates fue cambiando su curso con paso de la historia. De forma que Ur sería definitivamente abandonada en mitad del desierto.