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martes, 19 de noviembre de 2013

LOS DUELISTAS:

RECOMENDACIÓN:


SINOPSIS:

A principios del XIX, durante las guerras napoleónicas, el teniente de húsares del ejército de Napoleón, el aristócrata Armand Hubert (Keith Carradine), recibe la orden de arrestar al teniente Ferraud (Harvey Keitel) por haber participado en un duelo. Ferand, encolerizado, se enfrenta con Dhubert, lo que provocará un nuevo duelo, esta vez entre ellos dos. 

REPERCUSIÓN HISTÓRICA:

En mi opinión, "Los duelistas" es la mejor película ambientada en la época de las Guerras Napoleónicas. Basada en un relato de Joseph Conrad, la acción nos lleva desde los inicios del Imperio en 1800, pasando por la retirada de Rúsia, hasta los días de su derrumbe final en 1815 y el establecimiento del nuevo régimen en 1816, y todo ello a través de la historia de dos personas.


Ridley Scott ya apuntaba maneras de gran director, porque hay que tener en cuenta que "Los duelistas" no solo es su primer largometraje como director, sino que además es una obra de bajo presupuesto (no llegó siquiera al millón de dólares). No se construyó ni un solo decorado. Se le ha criticado porque se parece a "Barry Lindon" estrenada dos años antes, pero hay que tener en cuenta que Scott era un director novel y Kubrick un maestro consolidado. Así que no veo nada malo en que se inspirase en dicha obra, más bien lo contrario.

En esta película no vamos a ver grandes batallas como en "Waterloo" o los entresijos de las intrigas que mueven a los poderosos como en "Napoleón", o incluso los efectos profundos que la guerra tiene sobre los seres humanos como en "Voyna i Mir". Todos esos acontecimientos no son más que un decorado para el duelo entre los personajes interpretados por Keith Carradine y Harvey Keitel. Aunque al final comprendemos que esa lucha a pequeña escala entre los dos contendientes, encarna precisamente el combate titánico que asoló Europa durante esos quince años. Y además no enseña una lección, que el dicho "dos no se pelean si uno no quiere" es falso. El personaje interpretado por Keitel está obsesionado con la lucha, aunque eso signifique su propia destrucción. Mientras que el personaje de Carradine, por muchos esfuerzos que haga para evitarla, no tiene más remedio que aceptarla y comprender que la única forma de evitarla es vencer. Scott consigue mostrarnos todo el lienzo de esa convulsa época resaltando solo un pequeño detalle.

"Los duelistas" además tiene las mejores escenas de esgrima que se han filmado en el cine, con permiso del duelo final entre James Mason y Stewart Granger en "El prisionero de Zenda". No son las espectaculares coreografías al estilo oriental que se han puesto de moda (baste ver los ¿éxitos? de "Kill Bill" o "Piratas del Caribe"). Son luchas reales en las que se busca eliminar al adversario lo antes posible. Por ejemplo, el duelo inicial que abre la película dura menos de dos minutos.



Quizás la escena más famosa es el duelo a caballo. Scott se centra sobretodo en los pensamientos y miedos del personaje interpretado por Carradine. Como en una pintura de Gericault o de David vemos avanzar al galope a ambos contendientes. Pero el choque nunca se ve del todo, solo se vislumbra. En un golpe maestro, Scott comprende que las escenas de dicho combate nunca serán más dramáticas que lo que nosotros mismos podamos imaginar, así que sólo nos muestra los preliminares y el resultado de dicho combate. Es el espectador el que pone el resto.


Si no llega a ser porque "Barry Lindon" se estrenó dos años antes, "Los duelistas" sería considerada una obra maestra. En mi opinión merece dicho status.


TRAILER:





Artículo de - Asier Menéndez Marín