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miércoles, 22 de abril de 2015

SE INVENTA EL SUVENIR

 CURIOSIDADES EXPRESS:



Corre el año 1650. Nos encontramos en Holanda. Ante nosotros la magnífica costa de Scheveningen con una amplia y extensa playa arenosa, que nos permite profundizar en nuestro interior y transmitirnos una tranquilidad y revelación espiritual al contemplar el conjunto paisajístico en el cual nos encontramos. Si miramos a nuestro alrededor, vemos un pequeño gentío compuesto por familias que han venido a este lugar para disfrutarlo como lo podemos estar haciéndolo nosotros. También encontramos unas gentes con sus herramientas de pintura, unos pintores, que se enfrascan en dejar retratado lo que ven con sus ojos. Unos y otros; familias y pintores consuman una relación comercial luego; los cuadros que van finalizando los pintores son vendidos y se los llevan de recuerdo las familias de Amsterdam.


PLAYA DE SCHEVENINGEN EN LA HAYA VAN DE VELDE 1658


El coleccionismo es una plasmación de cómo nos podemos apoderar del mundo que nos rodea. Necesitamos preservar algo que espiritualmente nos vincule al lugar que hemos visitado. Pero, en esos tiempos existe la prohibición protestante expresa de reflejar escenas religiosas en los cuadros y en las iglesias se va a producir la desaparición de las imágenes que como contrapunto van a facilitar el nacimiento del arte moderno.

El cuadro laico que aparece nos muestra el mundo o nuestra forma de verlo. Y el simbolismo que rezuma el paisaje contemplado van a significar la belleza de lo creado por Dios y serán buscados por los burgueses holandeses para decorar sus residencias. Decimos que aparece el suvenir como un tipo de coleccionismo que evoca los sentimientos en el cual no importa especialmente la riqueza ni la calidad artística de lo llevado al hogar después de la experiencia viajera. En él se plasma la experiencia que se ha tenido para aquel que lo consigue.


EN LA PLAYA DE SCHEVENINGEN FAMILIAS DISFRUTANDO DE LA MISMA


Por tanto, en esta época nace el coleccionismo, así como los museos y el ansía de poseer obras de arte. Se va a comenzar a autorizar la protección y vigilancia de los monumentos para evitar su expolio por parte de ciertos sujetos buscadores de suvenires. Los museos van a comenzar una carrera por atesorar trocitos del mundo antiguo y llenar sus almacenes de estos. Así, en 1802, Lord Elgin se hizo con los frisos del Partenón que aún hoy reclaman los griegos. Uno de los donadores del Metropolitan consiguió traerse la habitación completa del palacio romano donde se hospedó. Randolph Hearts Y Paul getty fueron los número uno en desmontar piedra por piedra monumentos y traérselos  a Norteamérica. Cuando existió el turismo masivo y los turistas quisieron parecerse a estos millonarios, pero para ellos no había pretensiones grandes pero si el nacimiento y auge del Kitsch para satisfacer sus deseos; postales, figuritas… de la torre de Pisa, Cervantes, Molinos de viento, sombreros tradicionales… todo vale.