Translate

jueves, 20 de marzo de 2014

KARTUM.

RECOMENDACÍON:

 
 
SINOPSIS:
 
 
A finales del siglo XIX, en Sudán, región bajo dominio anglo-egipcio, se pone en marcha un movimiento independentista acaudillado por "El Esperado", un visionario que proclama la Guerra Santa contra los infieles. Inglaterra envía entonces al mítico general Gordon para intentar restablecer la paz y el orden.


COMENTARIOS DE LA PELÍCULA:


Recientemente falleció Charlton Heston, uno de los grandes actores que ha contribuido a que el cine se le denomine séptimo arte. En este blog ya han salido algunas de sus películas como Midway y saldrán algunas más, pero el presente comentario sirve a un doble propósito. Por un lado hacerle un pequeño homenaje, y por otro iniciar el ciclo dedicado a las guerras coloniales.

En “Kartun”, Charlton Heston da vida al carismático General Británico Gordon   y en mi opinión es su mejor interpretación de un personaje histórico real. Heston supo dar el toque mesiánico justo para que entendiéramos algunas de las decisiones del personaje histórico. Hay que tener en cuenta que Gordon era un evangelista convencido y algo excéntrico que en un momento dado de su vida llegó a defender que la Tierra estaba dentro de una esfera celeste en la que Dios estaba en un trono situado justo encima de Jerusalén y que el infierno se encontraba cerca de la isla de Pitcairn. Sin embargo también era un militar bastante competente. Participó como ingeniero en la Guerra de Crimea y en China durante la Segunda Guerra del opio. En 1863, el emperador chino le dio el mando de uno de sus ejércitos conocido como “El ejército eternamente victorioso” con el que lucho durante la rebelión Taiping. A partir de esa época se le conoció como “Chinese” Gordon. Pasó un tiempo en Gran Bretaña construyendo fortificaciones y realizando tareas de inspección. En 1874 se le concedió el permiso para que se uniera al ejército del virrey otomano de Egipto con el grado de coronel. Durante los años siguientes, Gordon comenzó a construir una serie de puertos y estaciones a lo largo del Nilo para asegurar el dominio del Sudán. Pero en 1876 decidió abandonar Egipto porque sus sentimientos religiosos chocaban frontalmente con el régimen esclavista que ejercía el gobernador egipcio en Sudán. Sin embargo, tras la explosión de una revuelta el virrey le hizo llamar y le nombró gobernador del Sudán. Gordon acabó con la revuelta en Darfur yendo sólo acompañado de un intérprete al campamento de los insurrectos para parlamentar. Tras el éxito, Gordon poco a poco apaciguó a la región y consiguió eliminar la esclavitud en varias zonas. De 1880 a 1883 Gordon se dedicó a diversas labores diplomáticas pero tras la revuelta del Madhi en el Sudán, el gobierno británico le rogó que volviera a la zona para intentar pacificarla. Llegó a Egipto en enero de 1884.

Y es con la revuelta del Mahdi donde comienza esta notable película de cine histórico. En 1883 los egipcios mandaron un ejército de 9.000 hombres al mando del general Hicks para aplastar la sublevación de este iluminado en la zona de Sudan. Hicks no tuvo mejor ocurrencia que meterse con sus hombres en medio del desierto. Los seguidores del Madhi eran fanáticos pero no tontos por lo que fue rodeado y su ejército casi completamente aniquilado en la batalla de Obeid  (tan solo sobrevivieron 500 soldados). Lo peor es que las tropas del Mahdi se hicieron con cuatro cañones Krupp y 6 ametralladoras Nonderfrlt
además de todos los fusiles y municiones de los soldados egipcios masacrados.
 

Gran Bretaña se vio en un compromiso. Desde 1883 el gobierno de Egipto era un títere británico pero Gran Bretaña no podía mandar un ejército pues se consideraría una intervención imperialista no justificada además del gasto económico para las arcas imperiales. Por otro lado no podía abandonar a Egipto a los islamistas. La solución fue obligar a Egipto a abandonar el Sudan y mandar a Gordon para que estabilizara la situación gracias a su prestigio y experiencia. Pero sobre el papel, Gordon lo hacía de manera particular y no bajo los auspicios del gobierno británico. Esa paradoja política es lo que se nos muestra en la conversación entre el primer ministro Gladstone (Ralph Richardson) y Gordon. Una conversación de la que no hay registros históricos pero que es perfectamente plausible.
Gordon tan sólo tendrá la ayuda del Coronel Stewart (Richard Johnson). Cuando llegan a Kartum el 18 de febrero de 1884, intentarán poner a punto las defensas para resistir un asedio mientras se comenzaba la evacuación de la ciudad. En dicha ciudad se encontraban más de 30.000 civiles y 7.000 soldados egipcios y Gordon pretendía evacuarlos a todos. Aun hay controversia sobre si Gordon decidió permanecer más tiempo del necesario para obligar a una intervención británica que aplastase al Mahdi o si realmente se vio forzado por las circunstancias. El 15 de marzo las comunicaciones telegráficas fueron cortadas y diversas tribus vecinas se pasaron al ejército del Mahdi. El asedio a Kartum había comenzado.

En la película vemos los diferentes esfuerzos desarrollados para la mejora de las defensas como la disposición de minas y la excavación de trincheras. Mientras la presión pública británica comienza a presionar a Gladstone y este se ve obligado a mandar una fuerza expedicionaria en julio de 1884. Sin embargo la expedición comandada por el general Wolseley y en la que participaba el futuro Lord Kitchener, necesitó un tiempo para organizar dicha fuerza y aclimatarla al desierto (hay una escena bastante divertida con los ingleses intentando subir a los camellos). En enero de 1885 la expedición de Wolseley penetró en el Sudan y fue atacada varias veces por los muhaidistas. La batalla de Abu Klea fue el enfrentamiento más importante de su larga marcha.
Mientras el asedio seguía su curso. En septiembre de 1844 el vapor Abbas partió de Kartum evacuando a varios europeos y a sus familias. Entre ellos se encontraban el cónsul británico y el coronel Stewart. El vapor nunca llegó a su destino. El director Basil Dearden se tomó una licencia artística y rodó una escena con un encuentro secreto de Gordon con el Mahdi. De esa forma podemos disfrutar de un tour de force entre dos grandes mitos del cine. Por un lado Charlton Heston en su papel de carismático líder británico y por otro a Laurence Olivier como un iluminado místico. En una impactante secuencia, Gordon descubrirá el terrible destino del vapor Abbas y de su pasaje.
 
El avance inglés obligó al Mahdi a lanzar su ataque cuanto antes. El 26 de enero de 1884, aprovechando que el nivel del río Nilo había bajado, se lanzó un asalto a cargo de 50.000 muhaidistas. La guarnición fue sobrepasada y exterminada. La leyenda dice que Gordon murió de un lanzazo, aunque otras versiones apuntan a que fue tiroteado. Lo que si es cierto es que una vez muerto fue decapitado y su cabeza llevada al Mahdi. Dos días después la avanzadilla de la expedición británica llegaba a Kartum.
Aunque muy destacable en su aspecto histórico, en el aspecto cinematográfico la película sigue la estela de "Lawrence de Arabia". Un oficial británico es mandado al desierto en una misión casi suicida. Desgraciadamente Basil Dearden no es David Lean y a pesar de que los planos de batallas están rodados con eficacia, le falta el tono épico que hubiera hecho merecer a esta notable película la denominación de gran película.
 
 
TRAILER:
 



Artículo de- Asier Menéndez Marín.