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domingo, 19 de enero de 2014

CAPITÁN CONAN.

RECOMENDACIÓN:



SINOPSIS:


Los Balcanes, 1918. El capitán Conan comanda un pelotón de voluntarios franceses especialmente sanguinarios durante la Primera Guerra Mundial en el frente de los Balcanes. En el temible destacamento se encuentran algunos presos que intentan purgar sus penas a través de sus avanzadillas en territorio enemigo ocasionando un gran número de bajas. Esta técnica sucia de guerra de guerrillas es tolerada por las autoridades militares por su gran eficacia. Cuando la guerra ha terminado y se ha firmado el armisticio el pelotón sigue con sus actos de rapiña entre la población civil bajo la protección del capitán Conan. Entonces llega el momento de ocuparse de estas tropas ociosas y empiezan los juicios y condenas a compañeros de armas que contribuyeron decisivamente a la victoria mediante sus arriesgadas avanzadillas de castigo y limpieza.

COMENTARIO DE LA PELÍCULA:

"Capitán Conan" está ambientada en los sucesos que ocurrieron en la zona del Danubio al final de la Primera Guerra Mundial y la posguerra posterior. Toma como ejemplo lo que le sucede a un regimiento francés, en particular centrándose en uno de sus oficiales, el teniente Conan, al que veremos ascender a capitán a lo largo del film.


El tema central de la película lo hemos visto mil veces en muchas otras películas: Lo salvaje y estúpida que puede llegar a ser la guerra. Y aquí te lo intenta mostrar de varias formas, quizás demasiadas formas a pesar de que la película dura dos horas. Hay tantas historias sucediendo a la vez que es difícil seguirla a veces y otras resulta demasiado atropellada y confusa.


Las escenas de lucha no están mal. La PGM es la primera guerra en la que las maquinas y la tecnología comienzan a dominar los campos de batalla, así que el director nos muestra el contrapunto de Conan y sus muchachos que luchan sin uniforme, tiran granadas con hondas y ballestas y les encanta afilar los cuchillos en las tripas o cuello de su adversario. El oponente de Conan es su amigo, el Teniente Norbert, que intenta buscar la cordura en la locura total que les rodea. Lo cierto es que la unidad que comanda Conan recuerda mucho a otras, como por ejemplo la sección de Steiner en "La Cruz de Hierro". O en palabras del propio personaje: "son los hombres como los míos quienes ganan las guerras".


En la obra se nos muestran varios temas recurrentes en el cine bélico. Los interminables traslados de las tropas sin ton ni son (la división es trasladada de Bucarest a Sofía una y otra vez). Un par de consejos de guerra, uno de ellos contra unos soldados que han asesinado a unos civiles pero que son unos héroes en el campo de batalla y otro contra un soldado cobardica que es condenado a ser fusilado (y su madre siguiendo impenitente a la división pidiendo clemencia) pero que se redime cayendo frente al enemigo en la última lucha. La inadaptación de los excombatientes a la vida civil. Las relaciones amorosas durante la guerra.


La película termina con una lucha entre bolcheviques y franceses en el Delta del Danubio. Los franceses parece que van a ser sobrepasados por los rusos, pero en eso llega Conan al mando de los presos preventivos y consigue desbaratar el ataque. La escena final del combate vemos a Conan sediento de sangre metiéndose de cabeza entre los juncos de donde partió el ataque ruso. Pensamos que quizás muere allí, pero no. En el final vemos al Teniente Norbert vestido de civil visitando un pueblo francés. Allí va a la taberna que regenta su antiguo camarada, ahora un hombre amargado y a punto de morir por un cáncer, que le dice que todos los hombres como Norbert lo único para lo que sirven es para luchar y morir en las guerras. En cambio los que lucharon como él fueron los que en realidad ganan las guerras aunque al final ahora todos ellos son unas ruinas humanas como él.


Buena película en líneas generales, aunque bastante depresiva y algo lenta a veces.

TRAILER:



                                                                                                     Artículo de- Asier Menéndez Marín.