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martes, 2 de junio de 2015

AI APAEC EL LEGENDARIO HÉROE MOCHICA

 CURIOSIDADES:




Todas las sociedades a lo largo de la historia, han tratado de explicar el origen y funcionamiento de su universo; en esta cosmovisión se fundamenta su manera de organizarse. Al hacerlo, las sociedades buscan el mantenimiento de un orden universal que contrarreste las amenazas o efectos de las fuerzas generadoras de caos o desorden. Por eso necesitan creer en una fuerza que restablezca la armonía perdida y que asegure el bienestar y equilibrio general de las cosas, donde la reproducción de plantas y animales hasta las relaciones entre los humanos, sus dioses y sus ancestros.

En muchas sociedades esta fuerza ha sido encarrilada por la figura del héroe. En sociedades del Viejo Mundo, encontramos a Gilgamesh entre los sumerios a Odiseo entre los griegos, a Hércules entre los romanos. En la sociedad Mochica, encontramos a Ai Apaec.

Hace aproximadamente 1800 años, en la costa norte del Perú, empezaron a relatarse las hazañas heroicas del poderoso Ai Apaec. Dichas narraciones se plasmaron en las finas vasijas de cerámica y en los murales policromados de los templos mochicas. A este héroe se le reconoce por llevar un tocado con la cabeza de un felino salvaje, posiblemente un jaguar o un pequeño pero feroz tigrillo, del cual parece adquirir su naturaleza felina, manifestada por los colmillos de su boca. Su cabeza está coronada también por un gran pluma de cóndor, el gran titán alado que pude observarlo todo mientras surca los cielos andinos. Y su cintura está rodeada por una serpiente cuyos extremos terminan en cabezas de felino.

AI APAEC PORTANDO UNA CABEZA CORTADA


El culto a felinos, aves  y serpientes formó parte de la tradición religiosa norteña desde por lo menos, 1500 años antes del desarrollo cultural mochica. Este convertía a Ai Apaec en un héroe ancestral, que poseía el poder del ave, el felino y la serpiente, capaz de comunicarse y transitar por los diferentes mundos. Representaba a los hombres y los conectaba tan to con las fuerzas sobrenaturales y divinas del mundo de arriba como con los muertos y ancestros del mundo de abajo.

Ai Apaec en el mundo de los ancestros: Al igual que los famosos huacos retrato que parecen representar los rostros de individuos particulares, sean jefes, guerreros, sacerdotes o artesanos, en diferentes etapas y situaciones de su vida, algunas botellas escultóricas representan la efigie de Ai Apaec en estadios diferentes de su viaje por los mundos.

En una botella escultórica, Ai Apaec se muestra sin ojos, rasgo típico que identifica en el arte mochica a muertos animados y ancestros. En la representación se remite al paso del héroe por el mundo de abajo. Su potencia parece mantenerse latente al no haber perdido sus colmillos felinos ni sus aretes en forma de cabeza de serpientes felinicas.

AI APAEC EN EL MUNDO DE LOS MUERTOS


La máscara de Ai Apaec: Las máscaras cobraron importancia en varias de las ceremonias mochicas. En algunos casos, funcionaban como un segundo rostro que transformaba la identidad del sacerdote, quien adoptaba temporalmente un rol especifico en las escenificaciones rituales. En otras ocasiones, cubrían el rostro inerte del difunto, haciendo imperecedera una identidad mítica que llevaría consigo su portador hasta el otro mundo.

En ciertos rostros metálicos, hechos de cobre y con incrustaciones de conchas, resaltan los ojos y los colmillos. Los colmillos de felino expresan la sobrenaturalidad del personaje representado, a pesar de sus rasgos humanos.

Los orificios en el borde superior nos indican que esta pieza debió de estar cosida a un fardo funerario. Posiblemente, sobre la zona que envolvía la cabeza del difunto, razón que llevaría fabricar ese objeto ateniendo a la forma curvada del rostro. Esa máscara podría haber cubierto el rostro de algún señor mochica, lo cual lo convertiría en una encarnación post mortem de Apaec. Máscaras similares, aunque sin los colmillos prominentes, se han hallado en diversas tumbas, de miembros de la élite mochica, como aquellas excavadas en el cementerio mochica de San José de Moro, valle de Jequetepeque, en la costa norte peruana.

MASCARA MORTUORIA DE AI APAEC DEL MUSEO DEL LARCO


Ai Apaec en el mundo de los dioses: La cabeza es la parte más importante del cuerpo de un individuo, ya que en ella se concentra toda su esencia e identidad. Por esta razón, muchos de los símbolos que expresan fuerza, acción o poder cubren el rostro de los personajes mochicas, sean estos humanos, divinidades o ancestros.

Por ejemplo, en una botella escultórica se representa al héroe vivo, con toda su potencia vital expresada en sus colmillos, sus ojos redondos bien abiertos, y sus aretes con forma de cabezas de serpiente. Ai Apaec lleva un tocado frontal que se asemeja a dos grandes cejas o penachos de búho, y que es utilizado usualmente por el gran dios de la noche y algunas criaturas marinas.

Ai Apaec y la regeneración de la vida en la tierra: Como re ordenador del mundo, Ai Apaec no solo libera al sol de su cautiverio nocturno, sino que también se encarga de traer las lluvias y la fertilidad a las vecindades de la montaña y el valle.


ESCENAS DE AI APAEC EN EL MUNDO DE LOS DIOSES


La potencia fertilizadora de Ai Apaec se manifiesta principalmente durante su estancia en el mundo húmedo de los ancestros, donde suele sufrir diversas transformaciones. Su cuerpo puede verse colmado de mazorcas de maíz, aflorar del mismo manojo de ajíes o pallares, que a veces son portados en sus manos.

Ai Apaec también es representado movilizándose por los aires sobre el lomo de un gallinazo gigante, dejando bajo sus pies a las criaturas terrestres. Este es probablemente un episodio relacionado con sus viajes a través de los mundos., bajando quizás aquí desde las montañas hasta el litoral, donde iniciará sus aventuras marinas, o bien siendo transportado por esta ave carroñera en su camino hacia el inframundo.

El acto mismo de volar nos remite a la capacidad para ver más allá del horizonte, poder que entre los mortales solo podía ser adquirido por chamanes e iniciados a través de rituales extáticos y del uso de sustancias alucinógenas, como el cactus de San Pedro, consumidas en la costa norte durante la época mochica.

La travesía de Ai Apaec por el mundo marino: El héroe legendario mochica, fue representado en diversos episodios de su viaje por el mar su confrontación con diversas criaturas marinas. Esta es la travesía que el héroe debía cumplir para encontrar y liberar al dios Sol, cautivo de las poderosas criaturas nocturnas.

En un vaso hay una escena pintada en su interior, se ve a Ai Apaec combatiendo con un erizo marino y con un pez globo, y finalmente, con una divinidad ancestral del mar profundo y oscuro, que es un dios decapitador.

Una de las criaturas con que se enfrenta Ai Apaec en su ingreso en el mundo marino tiene la apariencia de un cangrejo que lleva en su caparazón un rostro humanizado con una boca de la que emergen colmillos felinos. Cuando Ai Apaec lo vence, tomará la esencia y apariencia del cangrejo, buscando así aprovechar su fuerza y despistar a sus demás adversarios en alta mar.


ESCENAS DE LA LUCHA DE AI APAEC CON LAS CRIATURAS MARINAS


De los diferentes episodios que forman la saga de los combates marinos de Ai Apaec, posiblemente la victoria sobre la criatura que habita la cohcha Strombus sea la de mayor repercusión en la historia del héroe. En el fondo marino, Ai Apaec se enfrenta a este peligroso monstruo, que tiene antenas de caracol terrestre, el cuerpo felino y una cola animada. En esta botella escultórica se muestra a un héroe victorioso dentro de la concha del Strombus, portando su estólica.

Tras la confrontación, con la divinidad ancestral, Ai Apaec, pierde la cabeza y transita hacia el mundo de los muertos ayudado por un par de mujeres aves, por lo general un piquero, ave marina que habita en las islas, y un gallinazo.