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viernes, 13 de septiembre de 2013

JUAN MARTIN DIEZ ( el empecinado)

En los años que duró la guerra de independencia Española de 1808 a1814 miles de hombres y mujeres sembraron con sus cuerpos la tierra a la que pretendían proteger y liberar del invasor Francés, no menos de 500.000 perecieron en esa lucha tan cruenta y desigual, por su parte los Franceses dejaron en el campo de batalla a 150.000 de los suyos, una autentica sangría para un país falto de gente acrecentando mas aun el problema. Pero en esos momentos difíciles se dieron casos de auténtico valor, que causaron un verdadero quebradero de cabeza para el todo poderoso Napoleón que siempre subestimo la entrega y la audacia de los Españoles.


La guerrillas fueron un constante  golpeo para los intereses Franceses, no menos de 40.000 se lanzaron en su afán de derrotar al Gabacho en pos de su libertad, una caso que podríamos destacar de entre todos fue el de Juan Martin Diez ( el empecinado ), bien es cierto que ese apodo lo  recibió de nacimiento por que en su pueblo eran conocidos como empecinados al existir unas pequeñas lagunas de hierba porcina mezcla de cieno y barro de ahí el sobre nombre, pero gracias al ardor combativo de Juan Martin creó una seña de identidad para todos aquellos obstinados llegando incluso a la muerte en defensa de lo que creían.

JUAN MARTIN DIEZ EL EMPECINADO

Juan Martin Diez nace en Castrillo de Duero Valladolid el 5 de Diciembre de 1775, en el seno de una familia humilde, su padre era labrador  ( como dato curios diremos que en la actualidad aun se conserva su casa incluso se puede encontrar su partida de nacimiento en el registro parroquial ). Una vida dura para aquellos hombres que se veían cada día en una lucha constante con la tierra intentado dar algo que llevar ala boca de sus familias.

Pero Juan de no se resignaba a que su vida estuviera solo en labrar la tierra y ya desde muy joven tenía vocación por las armas, le gustaba el mundillo militar, sentía que su puesto estaba junto a las milicias y con tan solo 18 años se alistó a las órdenes del General Ricardos en la guerra del Rosellón.

( Tras la muerte de los monarcas Franceses a manos de la guillotina, algunas naciones se vieron con el derecho de reclamar algunas tierras a la nueva República Francesa y España se batieron por el Rosellón)



La guerra estalló con mucha virulencia, pero gracias al buen hacer del General Ricardos del que demostró sr un gran estratega, España cosechos importantes victorias en el primer tercio de la guerra, pues en esas tropas podemos encontrar a un joven Martin recibiendo su bautismo de fuego en esa cruenta batalla. De esas primeras victorias Juan aprendió no solo el uso de las armas, supo entender la importancia de dirigir bien a los hombres, por meritos propios llegó al lado del General Ricardos siendo su ayudante aprendiendo todo lo que este le podía ofrecer con sus conocimientos, la guerra duró 2 años y fue negativa para las armas Españolas, tras la firma el tratado de paz en 1795 en Basilea, el ejercito regresaba a casa derrotado y humillado.

Los hombres regresaron a su casa y Juan Martin no fue menos  dejo las armas y cogió de nuevo las herramientas del campo, esta vez si parecía que sería el futuro definitivo para Juan, con apenas 21 años ya pensaba en formar una familia y un hogar se caso con Catalina e la fuente, juntos verían los días pasar tranquilamente mientras les llegaba la vejez, muy distinta de la que el había imaginado. Pero la historia le deparaba nuevas oportunidades de ser lo que el quería y estas llegaron en 1808, con la entrada de las tropas Francesas en territorio Español con destino a Portugal.

Primavera de 1808 en la localidad de Fuentecen una pequeña columna de Franceses llega como anticipo del ejercito al que precede, pues necesita ser atendida con vituallas y un sitio donde pasar la noche, por lo tanto un sargento junto con dos de sus hombres se adentran en el pueblo con no muy buenas intenciones y entran en casa de una mujer para pasar un buen rato, al poco de cometer semejante acto los Franceses salieron al galope, pero algunos lugareños se dieron cuenta de lo sucedido. Según cuenta la leyenda el Empecinado y otros hombres  se montaron en sus caballos saliendo raudos del pueblo con la intención de localizara tal viles personas, que no tardaron en encontrar, ese día el trabuco de Juan funcionó muy bien acabando con la vida de los Gabachos, esta sería la primera refriega entre Juan y los Franceses no sería la última.

Rápidamente Juan Martin se tuvo que marchar de su casa pues los Franceses harían pagar caro tal ofensa, con carta de proscrito acompañado de sus 3 hermanos y algunos vecinos se echo al monte como los bandoleros, comenzado de esta manera la lucha personal de Juan Martin contra la fuerza invasora, atacaría donde mas le doliera las líneas de aprovisionamiento sería los primeros objetivos, la primero de cierta relevancia se produjo cerca de Segovia, las noticias pronto recorrieron todo el país.


Las guerrillas organizadas por las gentes de la calle eran el bastión que golpeaba de alguna manera al opresor Francés ya que el ejercito regular Español no hacía más que cosechar derrota tras derrota, ni siquiera la brillante victoria en Bailen de la mano del General Castaños pudo animar a un país que adolecía de una figura que los guiara en condiciones , el único merito que les podríamos dar ha estos hombres es que nunca se rindieron derrota tras derrota continuaban luchando, solo por su libertad por su tierra, mientras llegaba la tan ansiada reorganización con la que se intentara cambiar las tornas el empecinado y otros como él daban una brizna de esperanza a las gentes .

En un primer momento intentó asistir al ejercito regular con sus hombres poniéndose a las órdenes del General Cuesta, un hombre poco capacitado para el don de mando y derrotado en numerosas ocasiones por los  Franceses, como en Medina del rio y cabezón de Pisuerga donde entre sus hombres se encontraba la partida de Juan Martin. Finalmente el empecinado entendió que servir en el ejercito regular no era la solución, el ejercito no se encontraba en condiciones para plantar cara a nadie y por otra parte los que dirigían estos no estaban capacitados el haría la guerra por su cuenta.

Poco a poco sus pequeñas acciones en contra de los Franceses se fue convirtiendo en propaganda en la que unos pocos hombres se enfrentaban al poder militar Francés poniéndolos en verdaderos aprietos, esto fue un reclamo para todos aquellos que aún estaban indecisos en intervenir, se lanzaron al monte en busca de Juan Martín para unirse a su lucha. El asunto que comenzó con unas pequeñas incursiones para los intereses Gabachos se fue transformando en un serio problema, llegando a interesarse el mismísimo Napoleón por la situación, poco a poco de dio cuenta que tal vez había subestimando a los Españoles, no podía ser que un campesino estuviera poniendo en jaque al mejor ejercito de su época, la imagen que se veía en Europa no le era buena, por eso tomó la decisión de mandar a uno de sus mejores Generales para solucionar de una vez por todas el problema.

JOSEPH LÉOPOLD SIGISBERT HUGO
 Joseph léopold Sigisbert Hugo, ( padre del célebre escritor Francés Victor Hugo ), fue nombrado gobernador de las provincias centrales, Leopold se tomó muy enserio su misión y a fe que lo intentó todo para atrapar al Empecinado, como esa vez que capturo a la madre de Juan Martin juntos con algunos familiares y vecinos asegurando que si no se entregaba de inmediato serían fusilados, la respuesta del Empecinado no tardo en llegar afirmando que si su madre y todos los demás no eran liberados e inmediato pasaría a cuchillo 100 Franceses que tenía en sus manos y que eso no se quedaría ahí a partir de entonces todo Gabacho que se pusiera en su camino sería pasado a cuchillo sin compasión, fue tan seria la amenaza dada que Leopold se vio forzado a dejar en libertad a todos los apresados, de esta manera el Empecinado se ganó el respeto del General Francés y entendió que no era un vulgar campesino al que podría atemorizar fácilmente. Otra de las tretas que probó fue la de ofrecerle que se uniera a la causa francesa otorgándole un rango de oficial, la respuesta del empecinado nuevamente no tardó en llegar, lamento tener que rechazar tan suculenta oferta pero le ofrezco lo mismo si tiene a bien de aceptarlo.

Juan Martin llegó incluso a plantearse el secuestro de José Bonaparte ( mas conocido por el sobre nombre de pepe botella  dada su afición por el alcohol), llegó a merodear Madrid, con sus hombres, pero estaba fuertemente custodiado y era demasiado arriesgado llevarlo a cavo.

Visto la relevancia que alcanzaba El Empecinado la regencia Gaditana decidió  otorgarle algunos cargos la figura que representaba Juan Martín era la adecuada para ensalzar el espíritu de lucha contra el Francés, fue nombrado Capitán de caballería, luego Brigadier y posteriormente General y es que la pequeña partida de hombres que empezó con el Empecinado se había convertido en un ejército con más de 6.000 hombres, le seguían cabalgando por los montes y defendiendo los pueblos, llegando a flanquear el paso de las tropas Anglo-Hispana. ( Fue tanto la repercusión de sus acciones que en 1811 dirigía una unidad de Usares en Guadalajara y al final de la guerra contaba con 10.000 hombres a sus órdenes).

Ente las campañas en las que participó se podría destacar la de Aragón el 19 de Diciembre de 1809 pasando a ser conocida como la campaña del Empecinado,  posteriormente pasó dirección Valencia apoderándose de Calatayud y sitiando a las guarniciones de Almunia y Deroca. En 1811 es nombrado Coronel de Regimiento y se incorpora a la 5ª División del 2ª ejercito siendo nombrado General ese mismo año, posteriormente defendió el sitio de la ciudad de Alcalá de Henares. El 16 de Agosto de 1812 toma la ciudad de Guadalajara  sometiéndola a un duro cerco y donde  el General Francés  Preux se negó a capitular ante el Empecinado, entonces fueron advertidos que si no accedían a la rendición sería pasados a cuchillo, ese mismo año fue ascendido a Mariscal de Campo.

Tras la batalla de los Arapiles José Bonaparte abandonó la ciudad de Madrid y el Empecinado fue uno de los primeros en entrar en la capital, la guerra estaba llegando a su fin y parecía que todo terminaría bien para Juan Martin, pero nada mas lejos de la realidad, tras la derrota del Francés llegó el absolutismo, con Fernando VII como cabeza visible, el empecinado se presentó ante su rey el cual le reconocería el cargo de Mariscal en esta audiencia el Juan Martin  le hizo entrega de una carta en la que le invitaba a guardar respeto, fidelidad y obediencia a la constitución de Cádiz la famosa ( Pepa ) de 1812. la respuesta del monarca fue clara, se negaba a reconocer la constitución y acto seguido mandó al exilio a Juan Martin, Fernando VII no dudó en alejar al empecinado de la corte.

El empecinado asumió su destierro  en Valladolid viendo pasar el tiempo, pero el 1 de Enero de 1820 Juan Martin se une al levantamiento encabezado por Rafael de Riego en Cabezas de San Juan enfrentándose contra las fuerzas realistas y llegó el trienio liberal en el que el propio Monarca se vio obligado a aceptar la constitución.  Se cuenta que el propio Fernando intento que se cambiara de bando pero el empecinado respondió Diga usted a su rey que si no quería la constitución, que no la hubiera jurado, que el Empecinado la juró y jamás cometerá la infamia de faltar a sus juramentos.

Pero Fernando VII no estaba dispuesto a resignarse a que ese fuera su destino pidió ayuda a los países aliados los cuales le mandaron ayuda con los 100.000 hijos de San Luis, estos entraron en España en la guerra que se llamó de la lealtad. Por entonces Juan Martin era gobernador de Zamora, en 1823 todo estaba perdido para la causa liberal per el empecinado se mantuvo firme en sus creencias y continuo apoyando a la constitución, la única que el entendía como justa.

En 1825 fue detenido en Olmos Valladolid a cambio de que sus hombres no lo fueran y bajo todo tipo de humillaciones fue recluido en una especie de jaula sometiéndolo a todo tipo de vejaciones, es trasladado a Nava de Roa Burgos donde es recluido durante 2 años tras los cuales es condenado a muerte por ahorcamiento.

EL EMPECINADO ENCADENADO



El 19 de Agosto de 1825 el empecinado es llevado ante el verdugo para llevar a termino la sentencia de muerte.

Por desgracia la situación que vivió Juan Martin en su camino al cadalso fue de lo mas dantesca, impropia de un héroe que había servido lealmente a su país, Fernando VII hizo caso omiso de su brillante hoja de servicios.

También se cuenta que durante el trayecto el empecinado se encontró a su mujer Catalina de la Fuente del brazo de un oficial absolutista.

Juan Martin pidió  agritos que fuera fusilado, para morir con honor como militar que era pero le fue denegada esa posibilidad.





Cuenta la leyenda que el empecinado en un acceso de rabia ante todo lo que le estaba sucediendo rompió sus cadenas y se abalanzo sobre sus captores y estos  no tuvieron el menor inconveniente en abatirlo a tiros sin ningún tipo de miramiento, pero lo peor es que estando ya muerto fue conducido al patíbulo y colgado cumpliendo rigurosamente con la sentencia, un escarmiento para todo aquel que defendiera la causa liberal. Gracias a dios su figura quedó para todos aquellos que aún amaban la libertad y se convirtió en leyenda, animando a todo aquel que amara la libertad invitándole  a luchar hasta el final como hizo El Empecinado.


FIRMA DEL EMPECINADO